Allá por 1931 el médico austríaco británico Stefan Jellinek escribió un libro llamado "Elektroschutz in 132 Bildern" en el que demostraba a través de una serie de ilustraciones lo fácil que puede ser electrocutarse accidentalmente y potencialmente matarse uno mismo.
Hoy, gracias a las normas de seguridad reguladas, se ha generalizado el uso de la electricidad
Debido a los estándares de seguridad que regulan el sector, las muertes por electrocución accidental son mucho menos frecuentes, gracias a una combinación de instalaciónes más seguras y tomas de tierra.
Pero hace unos 80 años, la electrocución era un problema muy real cuando se trataba con cualquier tipo de electricidad.
Sin las medidas de seguridad con las que contamos hoy en día, era muy fácil que el cuerpo humano actuase como conductor entre la fuente de alimentación y el suelo. Esa desafortunada combinación de elementos provocaba que una descarga de corriente probablemente acabara en muerte.
La guía de Jellinek puede parecernos un poco peculiar y extraña en la actualidad, pero en 1931 era un valioso manual y algo que potencialmente podía salvar muchas vidas.
via Bre Pettis / sobadsogood





















