Su nombre es Frances Goldin y es una mujer ejemplar. Frances ha estado asistiendo al día del Orgullo Gay de la ciudad Nueva York durante más de treinta años con la misma estimulante pancarta: "Adoro a mis hijas lesbianas. Cuidadlas", puede leerse.
Su pancarta es una solemne declaración de principios de esta mujer que ahora, a los 92 años de edad, sigue en pie, haciéndose escuchar en la misma esquina noreste entre la 5ª y las 18ª avenida, siempre vestida de color púrpura. En los últimos 30 años, no ha faltado ni a un solo desfile.
Las hijas, a las que la pancarta de Goldin alude, son Reeni y Sally, quienes se criaron en el Lower East Side de Nueva York con sus padres y participaron como lesbianas poco después del primer desfile del orgullo gay en 1970.
Las hermanas hablan con emoción sobre su madre. "Lucha por la igualdad, la equidad y por lo que es justo," Reeni comenta sobre su madre.
También subraya que la pancarta de su madre ha ayudado s agitar muchas conciencias, principalmente entre aquellos padres y madres que han rechazado a sus propias hijas e hijos por su sexualidad.
Goldin se ha convertido en una referencia y estímulo en los desfiles para las generaciones más jovenes, quienes la visitan y se dejan impregnar de su fuerza y talante.
"A lo largo de los años, en cada desfile, mucha gente venía corriendo hacia ella, para besarla, abrazarla, o sencillamente para admirarla en silencio. Muchos solían decir cosas como '¿Podría llamar a mi madre?' o "¿Querría ser mi madre?'", explica su hija, Sally. De hecho, Frances Goldin ha llamado siempre a todas las que han participado en sus desfiles "sus hijas".
Frances afirma que espera poder seguir adelante y asistir a las celebraciones del orgullo gay durante tanto tiempo como le sea posible.
