¿Quién dijo que la vejez es una carga? Emiko tiene 93 años y tira por tierra infinidad de estereotipos habiéndose convertido en una de las más vibrantes modelos de Instagram.
Emiko posa con las coloridas prendas hechas a mano por su nieta Chinami Mori que las hace improvisadamente con una técnica japonesa de tejer llamada Saori.
“No hay reglas,” explica Mori. “Puedo tejer tan libremente y con tantos colores como quiera.” Su abuela, que pasa mucho tiempo en su estudio, parece ser la modelo perfecta: “Es mi persona favorita del mundo. Hago feliz a mi abuela y también es muy divertido para mi.”











