Puede que la música que escuchemos ponga en evidencia rasgos de nuestra personalidad, pero un estudio reciente además afirma que también puede dar datos sobre nuestra inteligencia.
Casi cualquier persona que conozcas te dirá que hay canciones que forman parte de su vida y que tienen debilidad por ciertos géneros musicales y ciertas bandas e intérpretes.
Pero, de entrada, parece bastante atrevido decir que alguien tiene un cociente intelectual más alto si muestra preferencia por Mozart o Beethoven que si tiende más a deleitarse con los ritmos de Bad Bunny o Beyoncé.

Si bien es cierto que los seres humanos somos complejos (como complejas son nuestras emociones) y por eso hay momentos y épocas en los que preferimos escuchar una cosa u otra sin que se ponga en tela de juicio nuestro intelecto, un desarrollador de software ha demostrado que sí que hay una dirección directa entre la música y la inteligencia.
Virgil Griffith, creador estadounidense de software y desarrollador vinculado a Ethereum, se propuso investigar la relación entre los gustos musicales de las personas y su rendimiento académico. Las conclusiones del estudio fueron recogidas en el dossier Music That Makes You Dumb (que podría traducirse como Música que te vuelve estúpido/a), un experimento tan viral como poco científico que acabó convirtiéndose en una referencia de la cultura en el internet de los 2000. Años después, Griffith volvería a ocupar titulares por su trabajo en el ecosistema criptomonedas y por su polémico viaje a Corea del Norte, caso por el que fue condenado en EE. UU. y del que salió en libertad en 2025.
El estudio y sus conclusiones fueron el resultado de una análisis pormenorizado en el que se establecieron conexiones entre la calificación media en las pruebas de acceso a la universidad de varios estudiantes y la música que publicaron y compartieron en la red social Facebook.

Aunque la metodología llevada a cabo tuviera muy poco fundamento científico, es cuanto menos curioso hacernos eco de los resultados hallados ya que pueden interpretarse como el germen de nuevas investigaciones que evalúen la relación entre las variables inteligencia y preferencias musicales.
Algunos de los resultados arrojados
Los jóvenes estudiantes que obtuvieron calificaciones más pobres fueron los que escuchaban a artistas como Lil Wayne, Beyoncé o Jay-Z, siendo los géneros del Hip Hop y el Reggaeton los más comúnmente escuchados por este tipo de estudiantes. Por contra, quienes obtuvieron una nota brillante en el examen de acceso tenían entre su preferencias musicales a grandes maestros de la música clásica como Beethoven.

Dentro del sector con calificaciones más altas, también se reportaron repetidas veces bandas musicales como U2, Counting Crows, The Shins, Bob Dylan o los británicos Radiohead. Siguiendo de cerca esta destacada lista de grupos, Coldplay o Red Hot Chili Peppers también aparecían como algunas de las bandas más reproducidas por los más inteligentes.
Los gustos musicales de los alumnos promedio incluían grupos como Pearl Jam, System of a Down, los míticos australianos AC/DC, Oasis o The Doors. El autor del estudio clasificó visualmente todos los datos en una tabla que fue publicada en su página web, y que se ve así:

Conclusión y discusión
Ciertamente, la metodología del estudio es cuestionable. El estudio se presentó en los medios como la correlación hallada entre las variables inteligencia y gustos musicales, cuando realmente la investigación no medía rigurosamente ninguna de ellas.
En cuanto a la primera, cabe señalar que establecer una simetría total entre inteligencia y rendimiento académico es bastante impreciso. Por lo que respecta a la segunda, es probable que lo que compartimos en Facebook no sea un criterio fiable para medir nuestros gustos y preferencias, quizás sólo buscamos seguir modas o mostrar sólo la parte de nosotros y nosotras que nos interesa.
Además, cabe explicar que, obviamente, no hay evidencia científica que permita decir que existe cierto tipo de música que nos hace más inteligentes o más tontos/as. Es una cuestión estadística, mera correlación. Habrá que seguir investigando para ver hasta qué punto hay algún tipo de relación entre el nivel de inteligencia y la preferencia por unos u otros grupos musicales.

Igualmente, aunque es bastante curioso el experimento, en cada persona conviven muchas personas y eso nos lleva a que conectemos con diferentes canciones dependiendo del estado de ánimo que tengamos un día en concreto o la época vital que estemos atravesando.
Que estés abierto o abierta a disfrutar de cualquier tipo de género musical o canción sin miedo al juicio que puedan emitir sobre ti, es lo verdaderamente inteligente.
Gracias al psicólogo Bertrand Regader.