La necesidad de pertenecer: cómo Defqon.1 nos enseñó a ser parte de algo

La necesidad de pertenecer: cómo Defqon.1 nos enseñó a ser parte de algo

Hay algo que buscamos incluso más que el placer. Más que la comodidad. Es la necesidad de pertenecer.

De formar parte de un “nosotros”. De encontrar un lugar donde no haga falta explicar quién eres.

Fuimos al Defqon.1 Weekend Festival en Países Bajos, el festival de los harder styles más emblemático y grande del mundo. Aunque los shows fueron impresionantes, hubo algo que nos marcó aún más. Fue ese latido compartido. Esa mirada de la gente que te dice: “estamos en casa”.

Entrando en la tribu: nuestra experiencia en Defqon.1

Día 1: The Gathering, el ritual que da inicio

Aunque muchos aún no habían llegado, el jueves empezó la magia con “The Gathering”, el ritual oficial de apertura. Es un momento lleno de emoción donde los “Weekend Warriors” se reúnen para ‘cantar’ el himno anual, una tradición que hace que muchos se sientan como en casa, conectados con una comunidad global unida por el amor a los harder styles. Ese instante ya te pone en sintonía con el espíritu del festival y te prepara para lo que está por venir.

Defqon.1: Personas llegando al recinto
Defqon.1: Personas llegando al recinto.

Día 2: La primera (auténtica) impresión

El viernes arrancó con una explosión de emociones. El festival se mueve con una multitud uniformada con merchandising, música en cada rincón y un ambiente que ya te dice que esto no es un evento cualquiera.

Al recibir la pulsera, nos instalamos en el “Sanctuary”, el camping más top que hemos visto: con powder room, electricidad en las tiendas, jacuzzis, photobooths, baños impecables y hasta un poncho calentito de bienvenida.

Al entrar al festival, la música te atrapa con escenarios por todas partes, luces y láseres sincronizados al ritmo, y una comunidad que solo los verdaderos amantes de los harder styles entienden. El día terminó con un show brutal, donde el escenario principal se alza 50 metros como un tótem común que, entre los fuegos artificiales y la música, nos dejó sin palabras.

Defqon.1: Warrior Workout
Defqon.1: Warrior Workout.

Día 3: La inmersión total

El sábado empezó con el Warrior Workout, un entrenamiento matutino que junta a miles de personas haciendo abdominales, flexiones y bailando al ritmo de la música. El ejercicio se toma muy en serio, porque mantenerse en forma es parte de la identidad del Warrior. Dentro del festival hay incluso un gimnasio al aire libre para que los Warriors nunca dejen de cuidarse.

Luego, disfrutamos de un show de stand-up comedy de Boom Boom Boom Chicago, con humor negro y un pianista que improvisaba interactuando con el público. No parábamos de reír y aplaudir.

Después, hicimos un tour guiado, donde nos contaron curiosidades del recinto y la historia del festival, que celebraba el 25 aniversario de Q-dance, la organización detrás de Defqon.1.

Por la tarde, el Power Hour nos voló la cabeza con bailarines, efectos, el icónico momento LEFT RIGHT que se vuelve viral cada año, y una energía imparable. Y cuando cayó la noche, tras el show final de ese día, el festival se transformó con after parties espontáneas, rituales secretos y juegos, cerrando un día lleno de sensaciones y emociones.

Día 4: El cierre épico

El domingo llegó cargado de adrenalina, emociones intensas e incluso nostalgia. Los artistas lo dieron todo y cada set fue una explosión de energía que parecía querer alargar el momento.

No podíamos irnos sin un poco de merch que nos recordara para siempre esta experiencia. El entusiasmo en el stand era bestial: la gente literalmente corre para ser la primera en la fila, y más del 80% de los asistentes compra algo en el festival. Las colas duran todo el fin de semana, con algunos fans esperando más de hora y media para conseguir artículos exclusivos.

Además, los Warriors personalizan su ropa, llevan banderas y, según estimaciones, unas 20.000 personas llevan tatuado el logo de Defqon.1 en su cuerpo. Gente de todas las edades repite año tras año porque este lugar conecta de una forma muy especial.

Este año, el festival cerró con un Endshow de 5 horas celebrando los 25 años de Q-dance y del hardstyle. Un dato curioso: fue Q-dance quien inventó la palabra “hardstyle” para este género cuando aún no tenía nombre. Así que no solo se celebraron 25 años de Q-dance este fin de semana, sino también del hardstyle como género oficial.

Leyendas del hardstyle tomaron el escenario RED durante las últimas 5 horas del festival, celebrando medio decenio por hora: comenzaron con los años 2000-2005 y fueron recorriendo cada etapa hasta llegar al presente. El festival se despide con un broche de oro lleno de intensidad, luces y sonidos que quedan grabados en la memoria. Una experiencia que te hace sentir que perteneces, que estás en casa.

Nos fuimos con las piernas cansadas, la piel llena de purpurina y el alma más llena que nunca. Porque lo que encontramos en Defqon.1 fue más que música. Fue pertenecer a una tribu, a algo que solo cuando lo vives y lo compartes, se entiende.

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