Una madre recrea junto a sus dos hijos un mítico videoclip de los Beastie Boys
Una madre de Canadá y sus dos pequeños hijos se convirtieron en una sensación viral en redes sociales por su homenaje al famoso trío de hip-hop estadounidense.
Una madre de Canadá y sus dos pequeños hijos se convirtieron en una sensación viral en redes sociales por su homenaje al famoso trío de hip-hop estadounidense.
1969 fue un momento histórico que encontró un reflejo preciso en la canción "Space Oddity" de David Bowie.
Algo se queda vacío dentro de nosotros cuando nos deja algún o alguna cantante que ha puesto la banda sonora a momentos de nuestra vida tan cruciales como la infancia o la adolescencia, momentos que se viven con una intensidad y una magia irrepetibles.
John Coltrane es merecidamente considerado como uno de los más grandes músicos del siglo XX y una de los principales exponentes del jazz y, por extensión, del free jazz.
Los que fuimos adolescentes en la gloriosa década de los 90 y somos ahora adultos que viven con la melancolía de que cualquier tiempo pasado fue mejor, seguro que tenemos asociado algún momento mágico a una canción de aquel disco inolvidable que fue "Jagged Little Pill".
Los sonidos urbanos, los ritmos latinos, el reguetón y todas sus variantes, lejos de ser una moda que muchos desearían que pasara, se han impuesto con fuerza al resto de géneros musicales.
Llevamos meses siguiéndoles la pista, la Animal Band nos enamoró desde que conocimos de su existencia hace ya unos cuantos meses. Esta semana tenemos la suerte de tener en nuestro estudio su primer concierto para “Perros felizmente adoptados”.
Thom Yorke ha vuelto a hacerlo. Nos dejó alucinados con el lanzamiento de su cortometraje "ANIMA" dirigido por Paul Thomas Anderson y ahora a vuelto a dejarnos con la boca abierta con un nuevo video musical.
The Internet Archive está llevando a cabo esta iniciativa para conservar y preservar el sonido original de las primeras grabaciones de algunos discos míticos que no han sufrido remasterizaciones, ni "mejoras" en su calidad de sonido.
Si las paredes del Ronnie's Scott de Londres pudieran hablar nos contarían un montón de historias fascinantes.