Diez libros que cambiarán tu percepción de la realidad
En la era de la sobre información, estamos más desinformados que nunca y eso hace que percibamos la sociedad de una manera más confusa que nunca.
En la era de la sobre información, estamos más desinformados que nunca y eso hace que percibamos la sociedad de una manera más confusa que nunca.
Stéphane Blanque un creador incómodo y subcultural que deja besando la lona a la mayoría de supuestos artistas.
Actores, escritores y artistas de todos los tiempos y condiciones encontraron en sus viajes un motor que avivaba su inspiración.
Por todos es sabido que grandes genios visionarios del mundo del cine, la música, la literatura, la filosofía o el arte, han creado sus mejores obras bajo la influencia de algún tipo de estupefaciente, pero se puede ser un visionario sin recurriR a las drogas y nos lo cuenta Aldous Huxley.
Llega, en formato de adaptación a la pantalla, un mundo que finalmente vive en paz tras la omisión de ciertos aspectos y la adicción a SOMA, una droga que “cura” la tristeza. Por fin, el clásico del escritor y filósofo británico Aldous Huxley, hará base en nuestros hogares.
Aldous Huxley comprendió que para que la máquina de la producción masiva pudiera seguir rodando, se debía proveer a los individuos de constantes gratificaciones (la ilusión de la felicidad). El problema es que la felicidad hedonista significa un pacto fáustico en el que se sacrifica la belleza y la verdad.
Huxley sentía devoción por las experiencias visionarias.
En un episodio lleno de romanticismo, lucidez y honestidad, Huxley le pidió a su esposa que le inyectase LSD para abrazar a la muerte cabalgando un fractal.