Los emocionantes vídeos del pianista que toca para elefantes ciegos
Es fantástico el poder de la música; nos rescata, nos alegra, nos etristece, nos hace volar, nos hace soñar, nos recuerda a gente, nos emociona, nos recorre todos los rincones del cuerpo sin dejar ni uno solo, es uno de los motores de la vida de muchos de nosotros y además es terapéutica, sana el cuerpo y sana el alma.