Sádicas y desconcertantes imágenes que exploran la belleza y la búsqueda de la perfección femeninas
No hay paños calientes en la serie The Fanciful, Monstrous Feminine de la fotógrafa residente en Melbourne Jessica Ledwich.
No hay paños calientes en la serie The Fanciful, Monstrous Feminine de la fotógrafa residente en Melbourne Jessica Ledwich.
Estas imágenes de la fotógrafa rusa Slava Thisset captan una estética extraterrestre que mezcla la psicodelia con lo cotidiano.
Vivian Maier tenía un don, el de quien mira lo cotidiano y encuentra lo extraordinario.
Karin Rosenthal es una fotógrafa y artista estadounidense contemporánea.
Irina Munteanu es una joven fotógrafa rumana, de 19 años de edad,que plasma su vida, a las personas y los lugares que ama, centrándose principalmente en detalles íntimos y hermosos. Nació en 1994 en Rumania.
Centrándose en el cuerpo humano y sus partes únicas, Scheynius experimentó con cómo la luz y las sombras interactúan con ellas.
Dana Trippe es una artista y fotógrafa de 20 años, de San Diego, California. Como afirma en su página web, es una mujer anclada en los años 70.
La fotógrafa surcoreana Lee Jung captura pensamientos en neones y los ubica en paisajes áridos para reflejar las limitaciones del lenguaje.
Justine Tjallinks es una fotógrafa y directora de arte holandesa con sede en Amsterdam. Sus retratos fotográficos incluyen poblaciones de diversas capacidades. Una reciente serie documenta maravillosamente a niños con síndrome de down. En otra serie se centró en una mujeres albinas y ciegas. Sus fotografías, bellamente compuestas, siempre rezuman sensibilidad.
“Marion y yo llevamos juntos 6 años y medio, nos conocimos en Montreal, donde vivimos (aunque somos de Francia). Siempre he llevado mi cámara encima, del mismo modo que estoy a menudo con Marion, por tanto, ella se ha convertido en mi modelo la mayor parte de las ocasiones. La cosa es que odia posar o estar en frente de una cámara. Es una persona bastante inquieta, esto hizo que creásemos un pequeño juego entre los dos: siempre que viese una escena, la fotografiaría en ella, y ella, por su parte, tendría que encontrar el modo de apartar la cara. Logré unos resultados mucho más interesantes que si hubiese hecho un “retrato tradicional”.