El desgarrador contraste entre los dos mundos en los que vivimos, en fotografías
Solamente con la superposición de dos fotos en paralelo, Ugur Gallen nos muestra el contraste entre dos mundos que están en el mismo, el nuestro.
Solamente con la superposición de dos fotos en paralelo, Ugur Gallen nos muestra el contraste entre dos mundos que están en el mismo, el nuestro.
Cuando observamos un retrato, esperamos poder asombrarnos ante el parecido que tienen los trazos con los rasgos del modelo, esperamos contemplar el brillo en los ojos, las líneas de la boca o una nariz perfectamente definida, esperamos encontrar una expresión pero, no siempre tiene por qué ser así.
La naturaleza puede mostrar muchos símiles y paralelismos en sus patrones formales, sólo hay que saber verlos y combinarlos para crear perfectas y bellas imágenes surrealistas que nos invitan a soñar y a fantasear con universos de cuento.
Elizabeth Sagan no sólo alimenta su imaginación con las millones de historias que hay dentro de sus libros si no que quiere contar las suyas propias a través de estas composiciones fotograficas llenas de fantasía y creatividad.
Antonio Vega cantaba en "Lucha de gigantes" eso de "en un mundo descomunal siento mi fragilidad", frase que nos viene a la mente cuando vemos cada una de las fotografías de esta galería en las que somos testigos de como se junta el cielo con la tierra.
Los selfies matan. La moda de los autorretratos en la que (casi) todos hemos caído, no es inofensiva.
Instagram se rinde homenaje a sí mismo y a sus orígenes: Los de ser una red dada a la magia de cazar la realidad de cada uno a través de nuestra sensibilidad y del teléfono móvil.
Lo que empezó siendo una broma entre hermanas, ha acabado por convertirse en un brillante fenómeno viral.
Vivimos en la era del "postureo"; a diario muchos subimos, principalmente en Instagram, fotografías en las se nos ve presumiendo de nuestro "life style", nuestros desayunos, rutinas de ejercicio, fiestas, viajes, compras, la música que escuchamos o los libros que leemos.
La foto de los pies en la orilla de la playa en verano, la foto del gintonic en la mesa con el comentario "aquí sufriendo", la del flotador de unicornio en mitad de la piscina, la foto de nuestra muñeca con la pulsera de algún festi, la foto de espaldas con un moño estratégicamente despeinado, o la de nuestros zapatos Oxford en un suelo de baldosas retro...lo sentimos, está todo inventado.