La neurociencia asegura que leer sin distracciones es un acto revolucionario
Elegir un lugar cómodo de la casa y abrir un libro para sumergirse en su historia es un acto político.
Elegir un lugar cómodo de la casa y abrir un libro para sumergirse en su historia es un acto político.
En una conversación que se dé entre personas que amen el cine y la literatura, siempre se dice una frase: el libro es mejor que la película.
Jane Austen fue esa novelista británica que con ironía, sarcasmo y perspicacia, no hizo literatura para mujeres, hizo literatura universal.
«La lectura debe ser una de las formas de la felicidad [...] Es el único modo de leer».
Decir que William Shakespeare es considerado como el escritor en lengua inglesa más importante que existe es una obviedad.
Mal de Muchos (ed. Valparaíso) explora lo que atraviesa la generación Z y Millennial: la presión de las redes sociales, la urgencia de producir sin descanso, la obsesión por el éxito, el poliedro que es el amor y la lenta pérdida de los pilares culturales.
El amor no es sólo ese sentimiento que mueve el mundo en la dirección correcta, es algo que debe ser trabajado para ser considerado un arte.
El misterio del último Stradivarius te mete en un crimen real, te presta un violín con vida propia y te deja seguir su rastro a lo largo de tres siglos, como si estuvieras descifrando un mapa que alguien dibujó para ti.
La spooky season, ahora que nos empeñamos en ponerle un término en inglés a todo, corresponde al periodo de tiempo previo al tan celebrado Halloween. Octubre se viste de naranja calabaza y de negro noche para todas esas personas que disfrutan de una de las festividades norteamericanas más celebradas a nivel mundial. Las primeras semanas […]
Miguel Ruiz recoge y traduce esa sabiduría ancestral en Los 4 acuerdos, un manual para vivir de manera más consciente y auténtica