El frío esplendor del invierno en las capturas de Alex Ugalnikov
El trabajo de Alex Ugalnikov y la delicada perspectiva que tiene del crudo y frío invierno.
El trabajo de Alex Ugalnikov y la delicada perspectiva que tiene del crudo y frío invierno.
La belleza de las curvas y pliegues del cuerpo humano es infinita. Mientras el resto de fotógrafos de paisajes sale al exterior a capturarlos, Warner los crea en su propio estudio.
Desde hace cinco ediciones, fotógrafos profesionales y aficionados participan en esta competición de fotografía de paisaje
Lo sabemos, pero para poder seguir viviendo y sentirnos importantes se nos olvida. En realidad es instinto de supervivencia, pero no está de más tenerlo presente. Juan Castellano nos lo recuerda en sus maravillosas fotografías de cielos azules.
El concurso de fotografía de Sony sigue batiendo sus propios records cada año, en esta ocasión han recibido 326.000 imágenes de 195 países.
Como en las películas de Ingmar Bergman o Tarkovsky en las que las escenas de ritmo pausado y contemplativo invitan a la introspección y a la reflexión, hay fotógrafos, que buscan en la traquilidad y la inmovilidad de un paisaje, la belleza en una esencia primaria de dramáticas formas lineales.
Aunque parezca mentira, Viggo es bombero a tiempo completo, reside en Estocolmo y dedica su tiempo libre a fotografíar los maravillosos bosques y paisajes suecos.
A menudo el resultado más bello proviene de las cosas más sencillas. Las imágenes de este fotógrafo suizo son un claro ejemplo de ello.
Entre todas las maravillosas facetas que el arte tiene, una de las más apasionantes es que tiene una variedad inabarcable de manifestarse; básicamente, creemos que si puede pensarse, puede crearse y puede materializarse, y si los pensamientos son infinitos, el arte, por lo tanto, también.
Para hacer una buena fotografía no hay nada como la luz natural que da esos tonos cálidos tan sugerentes y suaviza las texturas como si de un cuadro del impresionismo se tratara; y es que es justo lo que buscaban genios como Monet en sus pinturas, la belleza de un paisaje con la luz de un momento determinado.