Una meditación de Marco Aurelio: el antídoto para cualquier nacionalismo
En estas pocas líneas, el filósofo emperador Marco Aurelio exhibe la futilidad del nacionalismo.
En estas pocas líneas, el filósofo emperador Marco Aurelio exhibe la futilidad del nacionalismo.
La obligación cultural de ser feliz podría ser una ruta casi segura a la infelicidad.
Se ha dicho frecuentemente que el talento no lo es todo, y bajo la sabiduría de la neurociencia, Santiago Ramón y Cajal recomendó esto.
Jung reveló que esto era la clave o secreto para la liberación o la integración total de la psique.
El filósofo y emperador romano Marco Aurelio nos recuerda la generosidad que se esconde detrás de las adversidades, en una época convulsa donde la postergación, el goce y la distracción dominan nuestros días. Encontramos en sus reflexiones un bálsamo para estos días de tanta preocupación e incertidumbre, fruto de la epidemia provocada por el coronavirus COVID-19.
El filósofo griego notó que existen tres tipos de amistad, pero aquella que no se basa en el placer ni en la utilidad es la forma superior.
¿La vida es breve o somos nosotros quienes la hacemos así? El estoicismo de Séneca, leído a la luz de la importancia que el deseo auténtico tiene en nuestra vida, nos ofrece una respuesta al respecto.
Probablemente tus padres te insistían con frecuencia para que dijeses “gracias” cada vez que alguien tenía una atención contigo o te brindaba algo que necesitabas, así que aprendiste a hacerlo, lo integraste a tu conducta y ahora lo dices casi de manera automática en multitud de ocasiones cada día.
Todos tenemos un lado oscuro, que por nuestro bien es necesario conocer, aceptar y hasta les diría amar por lo mucho que puede aportarnos en la superación personal.
Henry David Thoreau fue un escritor, poeta y filósofo estadounidense, de tendencia trascendentalista y origen puritano, autor de ensayos tan sobresalientes como Walden y La desobediencia civil.