La simpleza de los dibujos de este ilustrador contrasta con lo complejo de nuestros problemas. Ojala ha sabido encontrar el equilibrio perfecto entre analógico y digital.
Nacido en Estonia, en 1982, sus trabajos son diseñados por ordenador pero producidos con lápiz y papel.
Su manejo de ambas técnicas es tal, que es difícil distinguir dónde ha empleado una u otra. Tanto, que este interiorista que un día cambió el diseño por la ilustración, es capaz de reflejar matices de la complejidad humana en sus sencillas siluetas.
Lo hace a través de capas de papel, jugando con los colores, los espacios negativos, las luces y las sombras. Y, aunque de entrada todo nos lleve a pensar que sus formas son obra de un cúter, la realidad es que sus pliegues y trampantojos acostumbran a ser realizados con la técnica de papercut.
Ojala es un ejemplo de cómo no tener límites a la hora de crear pero si un código visual minimalista muy definido que ha convertido en seña de identidad. Esto le ha valido acceder a trabajos para importantes marcas y clientes, así como a publicar en importantes medios y exponer en renombradas galerías.
Eiko Ojala: Behance | Instagram
h/t: Colossal














