Los graffiteros brasileños Os Gêmeos se encargaron recientemente de decorar el avión de la selección brasileña. Utilizando 1.200 latas de pintura en aerosol, los hermanos gemelos han convertido el avión que llevará a los jugadores y al personal de una ciudad a otra, en una magnífica obra de arte, inmediatamente reconocible por su estilo característico.