No podemos evitar sentir debilidad por el arte callejero, por todo esos creativos que se esfuerzan por llenar de fantasía nuestra realidad diaria plasmando sus sueños y su magia en los grises muros de las junglas de asfalto.
Además, a medida que el street art ha ido expandiéndose y consolidándose como una disciplina valorada y establecida, las técnicas de algunos creativos con el spray están dando resultados de virtuosismo absoluto.
Anteriormente ya nos habíamos declarado fans del trabajo del artista portugués Odeith porque, con sus graffitis y sus murales demuestra tener un control absoluto sobre las formas, los espacios, las luces y las sombras.
Tanto es así, que cada una de sus creaciones es una trampantojo a todo color, lleno de trazos que engañan al cerebro y al ojo haciéndonos ver donde no hay, haciéndonos creer, por ejemplo, que dos peces pintados e una pared plana están flotando ante nosotros.
Además de peces, sus últimas creaciones incluyen una iguana al acecho, un pájaro amarillo sobre un palé de madera, una rana pelirroja saltando desde una esquina o un canguro gigante listo para saltar desde una furgoneta.
Los animales son una de las predilecciones del artista como centro de sus pinturas anamórficas y bien pueden ser protagonistas de una escena concreta o interactúan con su entorno.
El popular artista es conocido y reconocido en el mundo de las intervenciones y del arte urbano; sus particulares murales han hecho que cuente, a día de hoy, con más de 750.000 seguidores en Instagram.
En el arte, como en la vida, el éxito y los buenos resultados dependen única y exclusivamente del manejo de una perspectiva correcta y si no, echad un ojo al trabajo de Odeith aunque no creáis todo lo que pensáis, ni todo lo que veis.







