El artista holandés Jeroen Bisscheroux, ha creado recientemente, en Osaka, Japón, una gran instalación, que es como una alfombra, que crea la ilusión de una piscina vacía y deteriorada. El proyecto titulado "POOL, loss of color", quiere recordar el devastador tsunami que afectó a la región de Sendai, en Japón y los demás sucesos vinculadas al colapso de la central nuclear de Fukushima Daiichi. La instalación "trae el impacto de la catástrofe de vuelta a proporciones humanas; las comprensibles proporciones humanas, de la dimensión de una piscina".