Como cada año, la Met Gala de 2026 se ha vuelto a celebrar la noche del primer lunes de mayo. En esta ocasión, se invitaba a las celebrities a usar sus cuerpos para inspirar arte e inspirarse en el arte.
Bajo el nombre Costume Art, el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York quería explorar el papel que juega el cuerpo vestido con algunas de sus colecciones.
«La idea era volver a incluir el cuerpo en las conversaciones sobre arte y moda, y ensalzarlo, no eliminarlo para elevar la moda a forma de arte».
Andrew Bolton, comisario jefe del Costume Institute.
La iniciativa que exploraba así diferentes expresiones temáticas como el cuerpo clásico, el desnudo, el envejecido y también el de las mujeres embarazadas, ha tenido entre los protagonistas absolutos de la velada a artistas como un Bad Bunny metido en la piel de su yo futuro y sexagenario, una Madonna homenajeando a Leonora Carrington y a la actriz Hunter Schafer y la cantante Gracie Abrams vestidas como pinturas de Gustav Klimt, entre otros muchos y muchas.
Pero sin duda alguna, la gran protagonista de la noche ha sido la reina del disfraz: Heidi Klum. La modelo y empresaria se ha vuelto a someter a esas interminables sesiones de maquillaje a las que ya está acostumbrada, para meterse en la piel de la prodigiosa escultura La dama velada de Raffaelle Monti.
Entre los mármoles que trascienden el tiempo, esta escultura también conocida como La Vestal Velada, está reconocida como una obra maestra que captura la esencia de la feminidad y la técnica del reconocido escultor italiano.
Monti trasciende los límites del realismo al esculpir una figura femenina envuelta en misterio, con el rostro parcialmente oculto por un velo hábilmente esculpido. Sus habilidades para retratar la transparencia de las telas en mármol, deja un legado duradero a través de esta intrigante escultura.
Creada en Milán en el siglo XIX, no sólo es una prodigiosa obra de orfebrería que es muestra del talento del escultor, esta misteriosa obra maestra guarda una complejidad simbólica en ese velo que envuelve un rostro femenino y magnético que no sabemos si expresa paz, miedo o resignación.
La historia de La dama velada
Realizada en 1847 sobre mármol, representa a una Virgen Vestal que eran sacerdotisas de la diosa romana Vesta, encargadas de mantener un fuego sagrado que simbolizaba el hogar y la casa. La Virgen Vestal está representada con un velo que cubre parte de su rostro, lo que confiere a la escultura un carácter etéreo y misterioso.
William Cavendish, sexto duque de Devonshire, visitó el taller de Raffaele Monti en Milán en 1846. Cavendish quedó impresionado por la habilidad del artista y le encargó la escultura dejándole un depósito sustancial, lo que indica la fe ciega que tenía en que Monti crearía una obra maestra.
Raffaelle Monti completó la escultura en abril de 1847 y se exhibió inicialmente, en Chiswick House, la que fue la residencia de Cavendish en el oeste de Londres. Posteriormente, en 1999, la escultura se trasladó a Chatsworth House, la propiedad de la familia Cavendish.
La Vestal Velada, fue la pieza clave de una moda que arrasó en aquella época y llevo a otros muchos artista a intentar hacer sus propias esculturas con velo. Pocos consiguieron plasmar esta tendencia con el talento, la minuciosidad y el realismo de Monti.
Raffaelle se hizo conocido como artista comercial en Londres produciendo esculturas populares hasta que murió en 1881 dejando un legado artístico marcado por sus dotes técnicas y sus aportaciones a la escultura del siglo XIX. La Vestal Velada sigue siendo una de sus obras más conocidas y reconocidas por su misterio, su delicadeza y su feminidad etérea.
Te dejamos con nuestra compañera Blanca y con su repaso a algunos de los looks de la gala de este año.
