Una artista rinde homenaje a su padre usando su ropa para hacer esculturas textiles
Cuando perdemos a un ser querido, uno de los trances más duros es deshacernos de esa ropa que todavía está impregnada de su olor y que es de las cosas que más nos activa la memoria sensorial, que más nos produce la engañosa sensación de que aún sigue vivo. Gracias a nuestros mecanismos de canalización somos capaces de superar el dolor y hasta de reconvertirlo en arte.