La escultura helenística representa una de las más importantes expresiones artísticas de la cultura del Helenismo y el estadio final de la evolución de la tradición de escultura de la Antigua Grecia.
La definición de su vigencia cronológica, así como de sus características y significado, ha sido objeto de largas discusiones entre los historiadores del arte, y parece que se está lejos de alcanzar un consenso. Usualmente se considera como período helenístico comprendido entre la muerte de Alejandro Magno, en el 323 a. C., y la conquista del Antiguo Egipto por los romanos en 30 a. C. o más exactamente en 31 a. C. —triunfo de César Augusto sobre Marco Antonio en la batalla de Actium—.

Durante siglos, desde la antigua Grecia hasta la actualidad, nos ha apasionado y cautivado la escultura griega.
¿Por qué?
La respuesta está en la historia de la escultura griega, en sus períodos y en cada una de sus características.
Durante siglos, desde el siglo XVIII a.C hasta el 31 d.C, los griegos han perfeccionado poco a poco la escultura mediante un estudio minucioso del cuerpo humano y su anatomía consiguiendo en el periodo Helenístico explotar de manera casi perfecta la belleza y armonía de nuestros cuerpos.

Empezamos con el primer periodo: el Periodo Arcaico ( 800 a.C a 500 d.C ). En este periodo podemos ver como los escultores griegos intentaron representar de la manera más fiel posible el cuerpo humano.
Al centrarse tanto en este realismo dejan de lado aspectos como la postura siendo todas estáticas y de gesto estoico.
En este periodo tenemos a dos protagonistas, los Kouros, hombres jovenes desnudos y de pie, y las Kore, mujeres jóvenesdelgadas y cubiertas de telas.




Continuamos por el Periodo Clásico ( 500 a.C a 323 d.C ) en el cual los escultores olvidan este realismo tan estático y empiezan a estudiar la anatomía humana al detalle.
Exageran los músculos, siempre dentro de una armonía, hasta tal punto que sus protagonistas parecen mas “superheroes” que seres humanos, y es que es por eso que sus protagonistas dejan de ser personas corrientes a ser dioses del Olimpo.
Además descubren y fuerzan las posturas, dando una vuelta de 180o, haciendo que las esculturas sean de lo más dinámicas.

Y por fin, después de esta clase de historia del arte, llegamos a la respuesta de nuestra pregunta: el Periodo Helenístico.
Aquí deciden mezclar sus dos anteriores etapas para conseguir un “mix” de lo más armónico. Recuperan de la etapa arcaica a sus protagonistas ordinarios, Kouros y Kore, abandonando a los Dioses.
Además, al abandonar a los Dioses, dejan de lado esos cuerpos imposibles y, sin volver a un realismo estoico de la época arcaica, consiguen una anatomía perfectamente estudiada pero real.
En resumen, una anatomía realista para personas reales. Para acabar desarrollan su ya famosa obsesión por las telas y los detalles consiguiendo así que nos de la impresión de que cuando vemos la escultura esta está cubierta con telas de verdad.
Como podemos ver, el estudio constante y minucioso del cuerpo humano por parte de los artistas griegos ha conseguido que durante el resto de la historia del arte todos los escultores hayan continuado su legado maravillados por su trabajo.