Con la naturaleza, la feminidad y la delicadeza como conceptos para dar forma a su arte, la escultora Karen LaMonte crea esculturas llenas de detalle y fragilidad.
En porcelana, bronce, vidrio y piedra, esta artista explora ideas en torno a las convenciones de belleza a lo largo de la historia. Rememora y actualiza tradiciones escultóricas ancestrales con siluetas evocadoras de, por ejemplo, las tres diosas de mármol del frontón del Partenón, que han dado forma a la escultura clásica y han marcado los cánones de belleza durante milenios.

LaMonte concibe figuras reclinadas o posando en su serie Nocturnes and Etudes. Vistiendo vestidos o túnicas que parecen flotar y cubrir cuerpos que no existen, cada una de sus piezas transmite la misma sensación de paz y sosiego que conllevó su proceso de creación.
"Al igual que el lenguaje hablado o escrito, la belleza se moldea a partir de expresiones comunes y experiencias compartidas que constituyen los cimientos de la cultura. De esta manera, es más que una simple descripción; es el reflejo de un todo mayor, una representación visual de lo que se valora en la sociedad".


La exposición que alberga el Munson Museum of Art y que se titula Celestial Bodies: Sculpture by Karen LaMonte, consta de 60 obras que exploran el uso que la artista hace de diversos medios. La artista yuxtapone una gama de materiales resistentes y robustos con telas de drapeado exagerado, asociadas con la suavidad y la vulnerabilidad, cuestionando las dualidades intrínsecas entre fuerza y fragilidad, visibilidad y ausencia, y solidez y transparencia.
En sus creaciones se materializan muchas de las realidades que nos hacen ser cómo somos. Alguien que puede tener una apariencia fuerte puede ser frágil y viceversa.

Cuanto más exploraba la artista las ondas y pliegues de las telas y los drapeados en sus esculturas de vestidos, más comenzaba a interpretar el cuerpo como un paisaje moldeado y definido por los elementos.
La exhibición, también incluye una serie multimedia de representaciones científicamente precisas de cúmulos que ondean etéreamente desde sus bases. LaMonte comenzó a explorar la noción del clima, y surgió su serie Weathering, que dota a las formas de las nubes de una elegante cualidad corporal.



"Las nubes me intrigan porque hacen visibles las fuerzas invisibles del mundo natural".
Esta escultora tiene el don de hacer visible y tangible todo aquello que se ve y que no se ve sin importarle si es relativo a nosotros mismos o a todo aquello que nos rodea.
Karen LaMonte: Instagram