Algunos las llamamos sincronicidad, otros coincidencias, muchos casualidades, otros causalidades y a lo que nos referimos es a la combinación de circunstancias que hacen que lo inesperado e inimaginable, se dé.
Lo llamemos como lo llamemos, benditas casualidades que hacen que nos crucemos por la calle con la persona justa en el lugar preciso; maravillosas casualidades que hacen que nos encontremos todos los semáforos en verde el día que más lo necesitamos, y fascinantes coincidencias las que hacen que estas escenas callejeras se produzcan y alguien estuviera allí, cámara en mano para capturarlas y arrancarnos sonrisas.