Para Anthony Hernandez todo es fotografía. Porque este fue el medio que dió sentido a su vida y a través del cuál entiende el mundo. Para nuestra suerte, podemos disfrutar de la primera gran retrospectiva de su trabajo estas semanas en la Sala Fundación MAPFRE Bárbara de Braganza de Madrid.

"Para Anthony Hernandez, todo significa verdaderamente todo: una silla hecha con un pedazo de escayola, un coto de pesca del que uno no se comería lo que ha pescado, una peluca rubia platino... Y todo significa todos: una mujer con flores en el pelo, un hombre con la cara rota de boxeador, un oficinista solo a mediodía con un libro...".
Robert Adams
Hijo de emigrantes mexicanos y nacido en Los Ángeles en 1947, Hernandez vivió su infancia en la calle mientras sus padres trabajaban como maquinista y envasadora de carne. Por eso, el fotógrafo mira y ve a ras de asfalto, como solamente puede ver quién ha vivido o vive desde dentro lo que fotografía.
Debido a sus humildes orígenes, convertirse en artista no era algo que entrara dentro de sus posibilidades, un manual de fotografía básico -que cayó en sus manos gracias a un amigo- cambió su destino y le ayudó contra todo pronóstico a dar salida a su sensibilidad visual y tener una forma de ganarse el sueldo.
En definitiva, a construirse una vida que había sido sembrada en esos elegidos trayectos caminando para volver a casa como alternativa al autobús y su deseo de dejar constancia gráfica de lo veía.
Dice Hernandez que su exposición, su vida y su obra va de eso. De caminar, de deambular por la calles y ser capaz de ver en esos trayectos cotidianos. También de sentir y creer en que mientras pudiera fotografiar, sobreviviría y tan en serio se lo tomó que continúa en activo a sus 72 años.

Comenzó por fotografiar con una cámara de 35 mm., en blanco y negro y con las personas como protagonistas, para pasar a una siguiente etapa en la que la ciudad de Los Ángeles, sin necesidad de figuras humanas, se convertía en el centro de sus imágenes.
Después, la mirada de Hernandez se posó sobre Rodeo Drive, la famosa calle comercial de Beverly Hills, pasándose al color para enfatizar el lujo y el consumismo y evolucionar luego a una visión aún más personal y artística, en la que el fotógrafo encuentra la belleza en elementos inusuales como fachadas dejadas y descuidadas y rincones abandonados.



Quizá el trabajo de Anthony Hernandez no sea excesivamente llamativo a primera vista, pero es el trabajo de alguien que ama la fotografía y, que invita a través de ella a la reflexión y ofrece un sutil compromiso social necesario que hace cada imagen sea digna de ser contemplada y disfrutada con calma.

Hasta el 12 de mayo de 2019 tenemos la oportunidad de disfrutar de la exposición "Anthony Hernandez. Una mirada desconcertante" y de sus 114 fotografías divididas en 8 secciones temáticas en la sala Fundación MAPFRE Bárbara de Braganza. Una visita imprescindible.