El fotógrafo japonés Daikichi Amano explora la horripilante conexión de la obsesión, entre metafórica y literal, japonesa, tanto de las formas femeninas como de las criaturas marinas.
Las fotografías de Daikichi Amano se extraen de sus propias fantasías privadas. Fantasías que son animistas,de naturaleza animalista y atávica, pero que al ser todas demasiado "humanas" en su ejecución, evocan nuestros miedos y deseos primarios. En el mundo de Amano, el cuerpo humano es adorado y admirado por su belleza impresionante, pero también se deforma y se fusiona con la naturaleza, la madera, la sangre, los huesos, escamas y plumas, transformándolo en algo grotescamente erótico. Pero estos temibles dioramas también se caracterizan por poseer el más negro humor.











