Después de un largo período de fuerte ventisca, nieve y hielo, el fotógrafo meteorológico Marko Korosec, percibió la oportunidad de escalar el Monte Javornik, parte de una cadena montañosa en el este de Eslovenia y sede de un popular centro de esquí.
Lo que encontró, sólo puede ser descrito como de otro mundo. Los árboles y torres de vigilancia, totalmente encerrados en duras capas de escarcha congelada, formadas por los fuertes vientos y la niebla helada. Korosec dice que algunos de los carámbanos de hielo que crecían fuera de la torre alcanzaban más de 3 pies (100cm) de largo.
