Algo que llama la atención al llegar a Tokio es la convivencia extraña y natural, entre el costumbrismo y la palpitante vida moderna. El peso de la tradición reposa sobre la arquitectura y los hombros de cada uno de sus habitantes.
Estos momentos de contrastes y belleza, los plasma a la perfección el fotógrafo holandés Stijn Hoekstra en la serie llamada "Cinematic Tokio", en la que refleja lo cotidiano desde un punto de vista nostálgico, sobrio y realista, pero no por ello, exento de magia y extraña belleza, la misma que tiene todo lo cinematográfico.












Stijn Hoekstra: Web | Instagram
h/t: Free York