Mirar el mundo que conocemos, y que no conocemos, a través de la mirada de otras personas es una de las aventuras más emocionantes que podemos hacer a través de las fotografía.
Volar a miles de kilómetros, ser testigos de momentos de nuestra historia o estar presentes en lo más íntimo de una vida, o incluso, de un pueblo entero, es lo que consiguen algunas maestras del visor como Juliette Papin, una joven fotógrafa chilena que nos invita a estar sin estar, a oler y a sentir a todo trapo, a través de la empatía colectiva y de sus capturas.
Juliette Papin es una de esas mirada que con tan solo 20 años, ha surcado su Chile nata para plantarse en París y especialzarse en fotografía documental.
Toda mi vida vivi en Chile y fue ahi donde partio mi interés por la fotografía, llevando mi cámara a viajes, en la calle, donde mis amigos...
Papin busca y encuentra inspiración en las calles, en lo inesperado y en Paris eso pasa mucho. Se inspiro en sus seres cercanos, en las conversaciones que caza la vuelo y en otros tipos de arte que observa para despues crear.
Me gusta notar y darle valor a cosas a las que normalmente no le presto atención. Y eso lo hago al salir con mi cámara. Porque camino con muchisima mas atención y le encuentro interés y belleza a la cosas.
Juliette nos confiesa que sigue en busca de una identidad propia, para trabajarla y pulirla a traves del blanco y negro. Intenta empuñar un discurso poético, y creemos que su mirada crítica, real y consciente, es pura poesía visual.
Es por eso que elegi la fotografía como medio artistico: me ayuda a exteriorizar mi mundo interior.
Juliette Papin: Instagram
