Amamos estos concursos de fotografía que nos acercan a las maravillas de nuestro planeta, a los animales más exóticos, a las situaciones más salvajes y a todos esos rincones que no podemos ni ver ni vivir los mortales de a pie.
“The Golden Couple” de Marsel van Oosten (Países bajos), ganador del Premio Principal del "Wildlife Photographer of the Year 2018"; en ella se ven dos monos qinling macho y hembra descansando sobre unas rocas y con el sol resaltando su dorado pelaje que contrasta con los tonos verdes del bosque; esta especie de primates es una de las más sorprendentes del mundo, y actualmente están en peligro de extinción.
En ocasiones es mejor la historia que hay detrás de una captura que la propia captura, pero en los "Wildlife Photographer of the Year", historias e imágenes forman un binomio perfecto; aquí os dejamos a los ganadores en cada una de las categorías que el concurso ofrece.
Este año participaron más de 45,000 imágenes provenientes de 95 países. Van Oosten y Meaker, los ganadores en las dos categorías principales, impresionaron a los jueces por su originalidad, creatividad y la emotividad para contar historias sobre la vida salvaje; además conciencian sobre la necesidad de cuidar nuestro reino animal y proteger las increíbles especies que se hallan en peligro de extinción.
“Lounging Leopard” de Skye Meaker (Sudáfrica), ganador en la categoría "Youth Wildlife Photographer of the Year 2018"; es difícil ver a los leopardos que viven en la reserva de caza Mashatu, pero Skye, de 16 años de edad, tuvo suerte; después de rastrear a los leopardos durante unas horas, se encontró con Mathoja y en un momento fugaz, justo antes de que la felina se que quedara dormida, Skye capturó un retrato de esta hermosa criatura.
“Duck of Dreams” de Carlos Pérez Naval (España), ganador en la categoría 11 a 14 años de edad; cuando amanece en el Ártico, docenas de patos de cola larga emergen, así, cuando la luz se reflejó en el agua, Carlos capturó este retrato de uno de ellos dormitando; el mar de Barents en el Círculo Polar Ártico tiene una de las mayores concentraciones de aves marinas del mundo, incluyendo al pato de cola larga.
“Pipe Owls” de Arshdeep Singh (India), ganador en la categoría de menores de 10 años; mientras paseaba con su padre por la ciudad, Arshdeep vio a un pájaro metiéndose en una vieja tubería de desagüe, pidió a su padre detener el automóvil, preparó la cámara y el teleobjetivo, se arrodilló en el asiento y lo apoyó en la ventana; poco después dos mochuelos moteados salieran de su escondite; esta pareja es parte de una ola de anidación urbana, consecuencia directa de la deforestación generalizada de los bosques de la región.
“Bed of Seals” de Cristóbal Serrano (España), ganador en la categoría "Animals in their enviroment"; Cristóbal voló su dron desde un bote en el Canal Errera de la Península Antártica y capturó esta imagen de un témpano de hielo lleno de focas cangrejeras donde descansan, se reproducen y se alimentan del crustáceo krill que se esconde debajo; la disminución del hielo marino por el calentamiento global no sólo deja a estas focas sin lugares para transportarse, sino que también amenaza su suministro de alimentos.
“Hellbent” de David Herasimtschuk (Estados Unidos), ganador en la categoría "Behaviors Amphibians and Reptiles"; atrapada en las fauces de una salamandra hambrienta, las cosas no pintaba bien para esta serpiente de agua, sin embargo, cuando la salamandra movió los dientes, la serpiente consiguió escapar; la salamadra americana gigante está en peligro de extinción.
“Blood Thirsty” de Thomas P. Peschak (Alemania / Sudáfrica), ganador en la categoría "Behaviors Birds"; en la isla de Wolf en las Galápagos, Thomas observó una escena inusual; un pinzón de tierra picoteando a un piquero de Nazca; debido a las escasas alternativas alimenticias que hay se había visto obligado a sobrevivir con esta especie de comportamiento caníbal que también puede venir dado por la existencia de parásitos en sus plumas y que sirven como fuente alimenticia.
El concurso, que está organizado por el Natural History Museum del Reino Unido, este año incluyó una nueva categoría, el "Lifetime Achievement Award", premio a la trayectoria de un fotógrafo y que recayó en Frans Lanting por su “excepcional contribución a la conservación de la vida salvaje durante más de tres décadas”.
“Mud-Rolling Mud-Dauber” de Georgina Steytler (Australia) ganadora en la categoría "Behaviors Invertebrates"; Georgina llegó temprano al pozo de agua para fotografíar aves, pero su atención se desvió cuando vio a estas laboriosas avispas cogiendo para construir sus nidos.
“Kuhirwa Mourns Her Baby” por Ricardo Núñez Montero (España), ganador en la categoría "Behaviors Mammals"; Kuhirwa, una gorila de montaña, no quería despedirse de su bebé muerto; al principio, ella acurrucó el pequeño cadáver, llevándolo a cuestas como las otras madres; esta captura es una evidencia de que hay una gran cantidad de animales que expresan el dolor de manera visible, pues su comportamiento muestra el dolor de una madre que ha perdido a su hijo.
“Desert Relic” de Jen Guyton (Alemania / Estados Unidos), ganadora en la categoría "Plants and Fungi"; Jen había caminado todo el día por el desierto de Namib buscando la planta perfecta para fotografíar antes de finalmente detectar este ejemplar de hojas irregulares; la extraña y maravillosa planta de welwitschia puede vivir hasta 1.000 años y se compone de sólo dos hojas de crecimiento lento que se arrastran sobre el desierto durante toda la vida útil de la planta, a medida que los siglos pasan factura, las hojas se deshilachan y se parten, tomando la apariencia de múltiples hojas.
“Night Flight” de Michael Patrick O’Neill (Estados Unidos), ganador en la categoría "Underwater"; una noche, en aguas profundas, Michael seguía a un pez volador; durante el día se mueven extraordinariamente rápido, pero durante la noche nadan lentamente y a ras de la superficie; el fotógrafo intentó varios ajustes de obturador y flash para crear una sensación de movimiento.
“Crossing Paths” de Marco Colombo (Italia), ganador en la categoría "Urban Wildlife"; Marco conducía por la aldea una tarde cuando divisó un raro oso pardo de los Apeninos en la carretera, apagó el motor y las luces para no molestarlo, y observó cómo el oso cruzaba la calle; logró fotografiar al oso a través del parabrisas antes de que desapareciera entre las sombras.
“Windsweep” de Orlando Fernandez Miranda (España), ganador en la categoría "Earth´s Enviroments"; en la cima de la duna, Orlando se enfrentó a tres elementos climáticos: un fuerte viento del noreste, el intenso sol de tarde y una densa niebla marina; utilizando la cresta de arena afilada como punto focal, sacó el resto de las dunas a su derecha convirtiendo el lejano paisaje costero escondido detrás de la niebla, en un elemento cargado de magia y de misterio.
“The Vision” de Jan van der Greef (Países Bajos), ganador en la categoría "Black and White"; desde el jardín de su hotel, Jan notó que cuando los colibríes giraban alrededor de las espigas de esta planta y cerraban sus colas, por un momento, aparecía una hermosa cruz; desde la perspectiva de su silla de ruedas tardó dos días y medio en obtener la toma perfecta; el autor explicó que "sus movimientos rápidos simbolizan la libertad de nuestra imaginación”.
Las fotografías ganadoras, junto con las imágenes con mención especial del jurado, se exhibirán en el Natural History Museum en Londres hasta el verano de 2019 antes de realizar una gira por el Reino Unido y otros países.
“The Ice Pool” de Cristóbal Serrano (España), ganador en la categoría "Creative Visions"; “Los seres humanos han tratado de dominar el arte de la escultura, pero los icebergs nos muestran que no somos rivales para el gran diseño de la naturaleza”, explica Cristóbal; para revelar la belleza de esta espectacular formación de hielo, usó un dron de poco ruido volando alto para no molestar a las focas cangrejeras; la cámara aérea mostraba una piscina en forma de corazón en el centro del iceberg.

“Mother Defender” de Javier Aznar González de Rueda (España), ganador del premio "Wildlife Photographer Portfolio"; Javier encontró a este membrácido en la cocina del albergue forestal donde se alojaba e intentó capturar la escena durante varios días, pero la lluvia constante lo convirtió en un desafío; finalmente, logró crear este retrato conmovedor de una madre que custodiaba a sus crías en la parte inferior de un tallo.
“Dream Duel” de Michel d’Oultremont (Bélgica), ganador del premio "Rising Star Portfolio"; cuando las nubes de tormenta se acumularon sobre el bosque, el rugido de dos ciervos que luchaban resonó entre los árboles; Michel, escondido detrás de un árbol bajo una red de camuflaje, tuvo tiempo de capturar unas pocas imágenes antes de que los ciervos desistieran de su lucha.


“Jaguars Come to Town” de Alejandro Prieto (México), ganador en la categoría "Wildlife Photojournalist Award: Photo Story"; cada agosto en Chilapa de Álvarez, Guerrero, miles de personas se reúnen para adorar al jaguar, que desempeña un papel importante en la cultura y la mitología mexicanas, sin embargo, en esta parte del país, el jaguar, que una vez fue común, ahora está extinto.
“Elephants at Twilight” de Frans Lanting (Países Bajos), ganador del premio "Wildlife Photographer of the Year Lifetime Achievement"; “Una noche, durante la temporada de sequía en Botswana, me metí en un pozo de agua para capturar un reflejo brillante de una reunión de elefantes en el crepúsculo, con una luna llena suspendida en un cielo rosado y luminoso; la imagen es mi homenaje a las cualidades primitivas del desierto de África meridional, la grandeza de los elefantes y la naturaleza preciosa del agua en una tierra de sed”, confiesa Lanting.
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