La fotógrafa retrata animales en general, y en este caso caballos en particular. Pero lo hace desde un punto de vista muy personal, a través de planos detalle de su lomo.
No es casualidad, Deigaard siente que de esta manera explora la personalidad e individualidad de cada animal. También tiene algo que ver el simbolismo entre cielo y tierra, entre interior y exterior.
Residente en Nueva Orleans, la fotógrafa explica que le interesa las formas de ver y ser vistos, los encuentros, los cruces de miradas y mirar y ver a través de lo que fue y lo que es el pasado. Y esto lo aplica a las diferentes especies animales y vegetales a las que le gusta plasmar en su interacción.
En realidad, todo empezó en los bosques de la granja familiar en su Georgia natal, cuando la fotógrafa dejó una cámara trampa y se encontró con un gran regalo: las imágenes de los habitantes del lugar. Así empezó a trabajar con una cámara de infrarrojos para poder capturar imágenes de los animales nocturnos.
Formada como escultora, Lee trabaja -además de la fotografía- la instalación, el dibujo y el vídeo. Ha realizado varias exposiciones individuales y ganado importantes premios como el Southern Open en el Acadiana Center for the Arts o el reconocimiento Clarence John Laughlin que entrega New Orleans Photo Alliance.
Y ella nos premial al resto de los humanos con poder conectar con estos bellos animales a través de sus fotografías.
Lee Deigaard: Web









