Hay algo de misterioso y de fascinante en esos límites que muchas veces existen entre las pinturas que parecen fotografías y las fotografías que parecen pinturas.
Entre esas dos vertientes artísticas se mueve, magistralmente, el fotógrafo francés Olivier Valsecchi y su galería de hipnotizantes esculturas humanas.

Cuerpos que reposan pacíficamente, cuerpos que se retuercen como si el alma quisiera escapar de ellos, cuerpos que flotan entre el polvo de estrellas del que están hechos los sueños, en esta serie de oníricas imágenes en las que se detiene el tiempo, el espacio y el movimiento.
El francés Olivier Valsecchi en esta serie que titula Drifting, Time of War, Klechsography and Dust, juega a borrar los límites entre la imagen real y la pintura.




Evocando a esas obras renacentistas en las que cuerpos pálidos muestran la belleza de anatomías imposibles, el fotógrafo llama nuestra atención sobre esas esculturas humanas que contrastan con los fondos oscuros.




Una sugerente propuesta que equilibra a la perfección la sensualidad, el erotismo, la provocación y la belleza del movimiento en una lección postrenacentista sobre lenguaje corporal.


Olivier Valsecchi: Instagram