Retratos de nativos norteamericanos: Fotografías que roban el alma y salvan del olvido

Retratos de nativos norteamericanos: Fotografías que roban el alma y salvan del olvido

Edward Sheriff Curtis fue un fotógrafo y etnólogo autodidacta de Estados Unidos que captó con su cámara la vida de los nativos americanos y les dio un espacio en los libros de historia.

En 1895, Curtis hizo su primer retrato a una nativa americana: Kikisoblu o Princess Angeline (1896), una anciana, hija del jefe Seathl, que vivía precariamente en Seattle. Este retrato le catapultó a la fama y le empujó a retratar a otros nativos.

Tras un encuentro fortuito con el antropólogo George Bird Grinnell, que le puso en contacto con algunas tribus norteamericanas, se dedicó de manera casi exclusiva durante más de treinta años a documentar gráficamente y a recopilar por escrito su cultura, con el objetivo de conservar su memoria ante la amenaza de una desaparición inminente.

Un grupo de Navajos en el Cañón de Chelly, Arizona. 1904.
"Princess Angeline", del pueblo suquamish, 1896.

En 1906, Curtis fue abordado por el rico financiero J.P. Morgan, que estaba interesado en financiar un proyecto documental sobre los pueblos indígenas del continente. Juntos concibieron una serie de 20 monumentales volúmenes, llamada "The North American Indian".

Con el respaldo de Morgan, Curtis pasó más de 20 años cruzando de lado a lado Norteamérica, tomando más de 40,000 imágenes de más de 80 tribus diferentes. Hizo miles de grabaciones de canciones y lenguas nativas en cilindros de cera, y escribió historias orales, leyendas y biografías.

Un hombre en la Reserva del Río Tule. 1924.

En su esfuerzo por capturar y registrar lo que veía como un modo de vida que se desvanecía, Curtis a menudo se entrometía más de lo necesario. Solía colocar a los nativos en escenarios preparados, con un punto de vista melancólico romántico que recordaba a la época precolombina, para evitar la realidad de su presente y darles una apariencia más comercial.

El trabajo de Curtis es considerado por la historia americana como uno de los registros históricos más impresionantes del país.

Una madre y un niño de Apsaroke. 1908.
Luzi, de la tribu Papago. 1907.
Un recolector de Kwakiutl caza abalones en Washington. 1910.
Una mujer de Qagyuhl lleva una manta fruncida de Chilkat y una máscara que representa a un pariente difunto que había sido un shaman. 1914.
Eskadi, de la tribu Apache. 1903.
Gente de Kwakiutl en canoas en Columbia Británica. 1914.
Un hombre de Nootka apunta un arco y una flecha. 1910.
Una fiesta de bodas Kwakiutl llega en canoas.1914.
Un chamán Kwakiutl realiza un ritual religioso. 1914.
Bailarines de Qagyuhl. 1914. 
Un chamán Kwakiutl. 1914.
Los bailarines de Nakoaktok llevan máscaras de Hamatsa en un ritual. 1914.
Tepees Piegan. 1910.
Nayenezgani, un hombre Navajo. 1904.
Un pescador de la lanza de Hupa busca un salmón. 1923.
Hija de un jefe Kwakiutl. 1910.
Miembros de la tribu Qagyuhl bailan para restaurar una luna eclipsada. 1910.

via Edward Sheriff Curtis

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