Rudolf Koppitz (1884-1936) fue un artista checoslovaco que se hizo célebre como representante de la fotografía del arte en la Viena de entre guerras. Dominó a la perfección el retrato de la figura humana, usando habitualmente el desnudo al aire libre. También fue un virtuoso del trabajo en habitaciones oscuras. Sus desnudos, tanto de hombres como mujeres, tienen una innegable sensualidad. Se señala a menudo la influencia de Gustav Klimt y el arte japonés en su trabajo.
Formó parte del Jugendstil (Art Nouveau), la corriente artística dominante del momento en Viena, aunque también recibirá la influencia del Constructivismo ruso. Su obra está marcada por un profundo dominio de la forma, la línea y los matices de luces y sombras.
En 1925 creó su obra maestra, Bewegungsstudie, "Estudio de movimiento", una contraposición casi geométrica con aires de coro de tragedia griega. Un retrato de bailarinas de la Opera Estatal de Viena con Tatiana Issatschenco, su coreógrafa, desnuda con la cabeza hacia atrás.
