Hay vidas que se salen de los límites establecidos y no por ello dejan de ser vidas, con todo lo que eso conlleva.
Cuando nos saltamos los márgenes, tenemos la recompensa de encontrarnos belleza en lo que, a priori, no es bello y con historias en la cara b de nuestra realidad.

El Raval – Barcelona, 2017
Sasha Asensio, nacido en Brasil de padres asturianos, reside en España desde hace más de 25 años. Comenzó su carrera fotográfica a los 17 años en São Paulo, influenciado por su padre, Eduardo Asensio, reconocido pintor en el mundo del arte del país carioca.
Las imágenes desafían la claridad, danzando en la ambigüedad de lo inexplorado. Como un espejo roto que refleja fragmentos de lo oculto, la poesía de lo abyecto se convierte en un espejismo de contradicciones, una búsqueda de significado en la confusión de lo que yace más allá de los límites aceptados.

El Raval – Barcelona, 2024
Una manifestación de la diversidad humana, una celebración de la resistencia en los márgenes. Cada persona retratada es un poema visual que desafía las nociones preestablecidas.
El Raval es un personaje en sí mismo, con sus propias virtudes y defectos, su encanto desgastado y su belleza cruda. Fachadas devastadas ocultan existencias insólitas de resistencia y diversidad.
El retrato de calle captura la esencia de la vida urbana en su estado más puro y espontáneo. A través de estos retratos, se revela la diversidad humana, las emociones cotidianas y las historias que se tejen en los espacios públicos.

El Raval – Barcelona, 2025
A través de la espontaneidad y la naturalidad, el retrato callejero nos conecta con las historias de quienes habitan las calles, revelando no solo sus rostros, sino también el alma de las ciudades.
Las miradas y los espacios circundantes crean una narrativa única, que habla tanto de las personas retratadas como del contexto social y cultural en el que se encuentran. El street portrait nos lleva a la belleza y la profundidad que se esconde detrás de cada rostro que encontramos en nuestro camino.

Ciudad anfibia, hecha de máscaras y piel.
Barcelona queer, líquida, cambiante,
donde los géneros se disuelven
como azúcar en gin-tonic barato.
Odd, torcida, imposible de domar.
Ríe con dientes afilados,
camina en tacones que retumban
como tambores de carnaval.
Ciudad herida, ciudad deseante,
arde en su rareza
y nunca pide perdón
por ser distinta.

El Raval – Barcelona, 2024







El Raval – Barcelona, 2024


El Raval – Barcelona, 2024



El Raval – Barcelona, 2024

Barcelona, 2023

El Raval – Barcelona, 2023