Casey Elise, fotógrafa radicada en Los Ángeles, adoptó un gatito en diciembre de 2014 y, poco después, comenzó a trabajar como voluntaria en un refugio para animales. Esto le inspiró a combinar su amor por los animales con su pasión por la fotografía.

Comenzó por realizar adorables retratos de gatos en el refugio, lo que la llevó a crear el Black Cat Project, una serie de fotografías destinadas a ofrecer una visión positiva de los felinos de color oscuro.

Según Elise, los gatos negros tienen las tasas de adopción más bajas y las tasas más altas de eutanasia; una de las razones podría ser que las supersticiones perpetuadas a través de películas y libros los hayan estigmatizado como de "mal agüero" o "perversos".

El Black Cat Project muestra a cachorros y a gatos adultos sin efectos especiales ni trajes. Al contrario, Elise fotografió a las pequeñas criaturas contra un fondo simple y gris, permitiendo que sus adorables personalidades llenaran completamente la imagen.

Actúan como cualquier otro gato, juguetones, curiosos, y a veces graciosamente erráticos. Es difícil no enamorarse de estos achuchables felinos.

Elise nos revela que son cualquier cosa menos amenazantes, y además actúan como recordatorio de que debemos mirar más allá de la apariencia de una mascota: un amigo peludo puede llegar de cualquier lugar y en cualquier color.







