La fotógrafa de origen holandés Viviane Sassen no es una artista fácil de definir, ni cuando se trata de su arte, de su visión del mundo, o incluso de su sentido de la nacionalidad. Después de haber pasado tres años en Kenia cuando era muy pequeña, su regreso a su tierra natal, con seis años fue una experiencia traumática, dejando a Sassen con un sentimiento perenne de ser una extraña en Europa y en África.
Este aire de dislocación se expresa consistentemente en su trabajo, a través de los campos de la fotografía de moda, el periodismo y el arte, en los que crea imágenes impactantes por su vívida coloración que sirve para enfatizar su intención de expresar el misterio.
La maestría de la obra de Viviane Sassen, reside en su capacidad para transcender el arte y la moda, y para convertir los momentos escenificados en monumentos vivos. En sus fotografías se combinan la alienación con el disfrute, siempre con resultados majestuosos.





















