En 2007, la artista residente en Vancouver Wendy Tsao vio el dibujo de su hijo de 4 años de edad y decidió hacer algo verdaderamente sorprendente: convertir en reales los personajes imaginados por el niño.
Utilizando el dibujo de su hijo como inspiración, creó un juguete de peluche a su imagen y semejanza.
Desde entonces, se ha dedicado a convertir dibujos de niños de todo el mundo en peluches.
"Yo soy una artista y valoro la creatividad en todos los ámbitos de la vida, incluyendo los dibujos de los niños. Cada dibujo infantil que veo ha sido creado con la perspectiva y habilidad únicas de ese niño. Los dibujos son siempre originales y distintos, al igual que los propios niños".








