¿Habéis pensado alguna vez en lo chunga que puede ser la vida diaria y lo engorrosas que pueden se ciertas situaciones cotidianas cuando eres un cocodrilo?; en esta divertida serie de viñetas podréis entender que, a veces, "tener mucho morro" es más un hándicap que algo que pueda abrirte puertas o resolverte situaciones.

Nos apasiona el humor absurdo y en eso, el artista e ilustrador japonés Keigo es un crack; en sus ilustraciones humaniza a animales, o lo que se le ocurra, y los enfrenta a situaciones cotidianas con resultados simpáticos e ingeniosos.
Imaginemos que somos cocodrilos que queremos aspirar a ciertos puestos de trabajo, a mantener relaciones, a hacernos un selfie o a practicar diversos deportes que nuestra naturaleza y fisionomía nos impiden.






Keigo se describe a sí mismo como "un oficinista ordinario que vive una vida normal con su esposa y su hija" y que encuentra la felicidad en una afición, que se ha convertido en algo mucho más a medida que la gente ha respondido a su trabajo.
Keigo declara, "En los últimos cinco años, pintar se ha convertido en mi tarea diaria, con éste tipo de vida no puedo hacer amigos en absoluto, pero, a través de las redes sociales, he ganado el apoyo de muchos admiradores y finalmente he podido publicar mis propios libros por lo que estoy muy agradecido; lo que más temo en este mundo es a perder a mi esposa, a menos que mi esposa diga "¡detente!" algún día, pienso seguir y seguir dibujando".




Subir una escalera, construir un castillo de naipes, tocar los platillos, hacerse una resonancia o lavarse los dientes puede ser una pesadilla y dar lugar a hacer el ridículo más espantoso cuando eres un cocodrilo con ínfulas de humano.
Su absurda e irónica serie protagonizada por este enorme reptil, se ha viralizado a medida que las personas ha empatizado con la tragicomedia que es su vida cotidiana.











Esperamos que el arte de Keigo os divierta tanto como a nosotros, que os haya hecho reír hasta las lágrimas...de cocodrilo.


Keigo: Instagram