Como en una película de Spielberg a lo "Jurassic Park" o "La Guerra de los mundos", los habitantes de Toulouse asistieron a un espectáculo asombroso en el que sus calles fueron tomadas y recorridas por dos criaturas robóticas colosales que crearon escenas impresionantes.
La compañía creativa francesa "La Machine" estrenaba hace unos días su último espectáculo "The Guardian Of The Temple"; en la espectacular performance recrean el mito del Minotauro y Teseo, una leyenda que cuenta como la princesa cretense Ariadna ayuda a Teseo a escapar de la bestia.
El espectáculo, que está ambientado con música en directo, tiene como máximas atracciones un minotauro robótico, de más de 14 metros de altura, y una araña, de unos 12 metros, que recorren el particular laberinto que forman las calles del casco antiguo de Toulouse (Francia).
Estas brutales esculturas cinéticas, que son auténticas obras de ingeniería, forman parte del último proyecto de esta compañía francesa que lleva haciendo alarde de su bestiario mecánico, alrededor del mundo, desde 1999.
Lo más alucinante del show y las dos criaturas, no es sólo las magnitudes que tienen, si no el movimiento; artistas, técnicos y decoradores de espectáculos, las han creado para dar un espectáculos sin parangón.
Las obras de "La Machine" convierten a las ciudades en mundos fantásticos en los que la realidad se ve invadida por escenas llenas de desasosegante realismo mágico.
"Siempre trabajamos con el movimiento, es nuestra línea artística y, siempre usamos materiales como madera, cuero, cobre o vidrio, nunca usamos plásticos", declara Frédette Lampre, jefa de marketing de La Machine.
Por un lado, la araña mecánica estuvo construyéndose durante dos años con un equipo de 60 personas y, por otro lado, el minotauro es mitad eléctrico y mitad de combustión, expulasa vapores por la nariz y se mueve con la ayuda de 17 operadores, que hacen que su locomoción se ejecute con agilidad, aunque pese unos 4.536 kilos.
Nos parece una auténtica pasada todo; sería genial ver una de las creaciones de "La Machine" por las calles de nuestra ciudad y soñar, por un momento, que estamos en una de Spielberg, soñar a lo bestia.





