Tenemos claro que las únicas barreras que el ser humano tiene son mentales y ésto, es sólo una muestra más de que no hay nada imposible, de que en la predisposición y la voluntad de avanzar está todo al alcance de nuestras manos y nuestros pies.
La artista británica Sue Austin crea arte multimedia performance e instalación y utiliza su silla de ruedas como un medio para explorar nuevos patrones de movimiento en cualquier medio.
En 2012, Austin recibió el encargo de crear una serie de eventos multimedia para la Olimpiada Cultural, los Juegos Olímpicos y los Juegos Paralímpicos de 2012.
El resultado, que tituló "¡Creando el espectáculo!", es una alucinante performance de danza subacuática sin precedentes que se rodó cerca de Sharm El Sheik (Egipto) y que rodó Norman Lomax de Moving Content.
En la película, Austin se mueve, como pez en el agua, con la ayuda de sus brazos creando movimientos suaves con su cuerpo y su pelo y disfrutando de la fauna marina a través de enormes arrecifes de coral.
La silla de ruedas subacuática es una adaptación de una silla estándar pero, lleva unas hélices incorporadas que funcionan con baterías y unos perfiles aerodinámicos de plexiglás, en la base, para controlar el rumbo de sus desplazamientos.
Austin espera que las adaptaciones se patenten de manera definitiva para que, en un futuro, en los centros de buceo, el submarinismo sea más inclusivo.
En propias palabras de Austin,
"Busco encontrar formas dramáticas y poderosas para reubicar la discapacidad [...] si se explora, se valora y luego se comparte, se pueden curar las divisiones creadas en la psique social por las dicotomías culturales que definen a los "discapacitados" como "otros"".
Desde 2012, Austin lleva su espectáculo en silla de ruedas por todo el mundo y flipamos con su proyecto, su iniciativa y su fortaleza.
