Esto no es un loro. Tampoco es un guacamayo. Observadlo con detalle.
En realidad es una persona, cuyo cuerpo ha sido pintado por el campeón del mundo de pintura corporal de 2012, Johannes Stotter. (presentado anteriormente en Cultura Inquieta).
Ya que los modelos deben permanecer inmóviles durante largos períodos de tiempo, la propia pintura es transpirable.
