Agua, humo y mucha verdad. Las obras de esta artista desnudan las emociones más profundas del ser humano, mientras nos invitan a bucear en nuestra psique.

“Siempre estoy buscando algo complejo en la expresión humana. Curiosidad, tristeza, asombro, duda, paz y aceptación, todo en un vistazo”. Ali Cavanaugh desvela así el secreto para que sus acuarelas sean tan delicadas en su honestidad.
Los retratos de la artista de St. Louis (EE.UU.) son una invitación a la quietud, un camino de introspección a través de la mirada de los protagonistas de sus retratos. Los personajes se muestran vulnerables, nos miran fijamente desafiando nuestras barreras y animándonos a acompañarles en su desnudez emocional.
“Quiero que el público mire uno de mis retratos y diga: ‘¿Qué están pensando?’, y al mismo tiempo digan: ‘Esto es tan familiar y es tal y como mis seres queridos me miran cuando son vulnerables”.



Esta sensación además se acrecenta con el toque de realismo que presenta cada una de las obras de Cavanaugh, que hace que se asemejen a una fotografía, más que a una ilustración.
El uso de los colores vivos, pero apagados por la mezcla de agua, junto con el detalle de los pigmentos translúcidos consiguen que el trabajo de esta artista sea reconocible a simple vista.
Adentrarnos en uno de los cuadros de Cavanaugh es enfrentarnos a nuestros propios monstruos y ser conscientes de la delicadeza del ser. Un viaje introspectivo lleno de belleza que podemos adquirir en sus páginas oficiales para trasladarlo a nuestro hogar.



Ali Cavanaugh: Web | Instagram | Patreon
h/t: ThisIsColossal