Una calle en Praga es tan estrecha que tiene semáforo para peatones
Seguro que si muchos de vosotros pensáis en vivir un momento romántico e íntimo que acabe en uno de esos besos apasionados y furtivos que no se olvidan en la vida, pensáis en hacerlo en un callejón escondido y en una ciudad como Praga; soñar es gratis.