Son muchos los artistas y los creativos empeñados en mostrar que la realidad no es tan ideal y tan encorsetada como muchos de nuestros iconos infantiles nos enseñaron; ni las princesas Disney son ejemplo de una feminidad patriarcal, ni Barbie es la esposa/amiga/madre/trabajadora perfecta.
Barbie, cuando sale de la caja, abandona su sonrisa perpetua y deja de ser la imagen del "american dream", mantiene sexo en los baños de un garito, consume alcohol y drogas, tiene resaca, hace calvos y peinetas, tiene celulitis y luce con dignidad sus cuernos mientras fuma marihuana.
Y es que, la muñeca más famosa del mundo, tiene un lado punkarra que representa nuestra vertiente más humana y es todo un fenómeno en Instagram, donde cuenta con más de 380.000 seguidores.
"Trophy Wife Barbie" vomita, tiene la regla, luce orgullosa sus granos, su prótesis dental y sus pelos en las piernas y es una creación de Annelies Hofmeyr, una artista con sede en Toronto que ha empujado a este icono de la cultura popular a mostrar públicamente su vida salvaje en Instagram.
"[...] la muñeca más famosa del mundo, tiene un lado punkarra que representa nuestra vertiente más humana [...]"
Hofmeyr confiesa, “Las muñecas nos permiten proyectar nuestros sentimientos sobre ellas por eso, uso "Trophy Wife Barbie" para explorar los problemas de género y la identidad femenina moderna al tiempo que destaco las limitaciones de las etiquetas".
"Las astas son un símbolo que representan de manera física las etiquetas impuestas a Barbie, las de mujer objeto o mujer trofeo; al usar la belleza, representada en la iconografía de Barbie, soy capaz de eludir la censura y hablar sobre temas más desafiantes".
Nos flipa el perfil de esta Barbie salida de madre y llena de humor, ironía, sarcasmo, acidez y verdad, mucha verdad, la nuestra y la vuestra.
Trophy Wife Barbie: Instagram












