Momentos de dulce soledad, en las ilustraciones de Jenny Yu
La humanidad se divide entre los que saben disfrutar de la soledad física o emocional y los que no; son afortunados todos los que disfrutan de pasar tiempo con ellos mismos, escuchando los ruidos de su cabeza, jugando a entenderse mejor o encontrando paz mientras ven un atardecer o toman un café con la única compañía de un pensamiento fugaz que les haga sentir vivos.