Vivir, eso tan raro (y que a veces se nos olvida)
Lo único que tenemos es AHORA. El pasado ya se ha ido y el futuro es una excusa para soñar en el presente, un amor platónico, al que queremos pero no tenemos, ni sabemos si tendremos algún día.
Lo único que tenemos es AHORA. El pasado ya se ha ido y el futuro es una excusa para soñar en el presente, un amor platónico, al que queremos pero no tenemos, ni sabemos si tendremos algún día.
Algunos consideran a D*face a versión británica de Shepard Fairey.
Como se esperaba, a juzgar por el clima que se vivió durante la campaña electoral, la polémica no faltó en los primeros dos días del republicano Donald Trump como presidente de Estados Unidos.
Hace poco, publicamos los 9 tipos de inteligencia que conceptualizó el neurociéntico Howard Gardner. La inteligencia es una categoría discutible y difícil de clasificar.
¿Cómo llevar el arte y la emoción de la cultura popuar a los objetos cotidianos? Eso debió preguntarse la artista brasileña Mariana Valiente, que tiene el don de convertir en luz y belleza todo lo que toca.
La risa también habla de nosotros y el gran Fiódor Dostoievski, quien en su novela El adolescente (1875) dedicó algunos párrafos a la risa como huella, individual pero también colectiva, ya reflexionó sobre este gesto universal. Desde su pesimismo, el ruso siente nostalgia de una época casi bucólica en que las risas eran francas, resultado de la bondad absoluta.
Nos encanta esta peli y hemos querido destacar la película de Billy Elliot por su capacidad transgresora de romper clichés y prejuicios por un único pero consistente motivo: la firme actitud de un niño de perseguir su sueño e ilusión, el de ser bailarín.
Save The Children utiliza Instagram Stories para mostrar cómo desaparecen los niños refugiados. La campaña, además de lanzar estos mensajes efímeros, también cuenta con 3 spots creados para ser compartidos en medios digitales y los canales sociales de la ONG.
Son frecuentes las situaciones en las que personas de nuestro entorno lo están pasando mal y nos cuesta saber cómo reaccionar para prestarles apoyo.
Es posible que si nadie hubiese inventado el espejo, no fuésemos tan conscientes del paso del tiempo. Estamos tan acostumbrados a ver nuestro reflejo cada día que a veces no somos conscientes de que ese mismo reflejo no es el mismo que el de hace unas semanas, o unos meses, o unos años… hasta que un día, de repente, nos detenemos más tiempo de la cuenta ante ese otro yo del otro lado del espejo y, entonces, recordamos.