La La Land, un canto a la belleza, a los sueños y al amor
2 horas. 2 horas de amor sin excusas, de aceras llenas de sueños y de jazz, mucho jazz. Con esta premisa, ¿quién no se permite ser feliz durante 120 minutos de entrega generosa a la belleza?
2 horas. 2 horas de amor sin excusas, de aceras llenas de sueños y de jazz, mucho jazz. Con esta premisa, ¿quién no se permite ser feliz durante 120 minutos de entrega generosa a la belleza?
Nos cuesta entenderlo, pero al parecer, Adidas rechazó este anuncio realizado por el estudiante Eugen Merher y que ha conquistado en muy poco tiempo el corazón internauta
Nos hemos acordado de las sabias palabras que escribió el sublime y rebelde Hunter S. Thompson a un buen amigo.
A veces nos pasamos la vida buscando lo extraordinario y a veces lo más emocionante, lo más fantástico y maravilloso de la vida está en la monotonía, en las cosas sencillas, como una invitación para viajar a un nuevo mundo, como hacer un viaje a los sueños polares...
Ya de lleno en el 2017 os traemos con más fuerza que nunca donde late el corazón del arte; la agenda cultural de Cultura Inquieta nos acerca y sugiere, cada 15 días, propuestas artísticas muy interesantes que se están llevando a cabo quizá en nuestra ciudad, o que nos animan a hacer una escapada para disfrutarlas.
A veces, el océano de la información en el que buceamos sin parar, nos ofrece regalos que no podemos evitar compartir. Delicias para el alma y medicinas para el corazón. Aquí va una de ellas.
Hay campañas que son, además de buenas, necesarias. Aquí tenemos una de ellas que además ha sido financiada por un donante anónimo.
¿Cuántas veces inmersos de lleno en el mundanal ruido nos gustaría hacernos completamente invisibles? ¿Y cuántas otras no hemos sentido en nuestra propia piel eso de "tierra, trágame"? Un diseñador japonés tiene la solución para cuando queramos desaparecer.
Paul Blow nació en Escocia 1969 y se crió en Dorset, Inglaterra. En 1992, se graduó en Maidstone College of Art y posteriormente estudió MA Ilustración Narrativa de la Universidad de Brighton.
El concepto de la cosificación u objetivación de las mujeres surgió con el feminismo de segunda ola, por lo que lleva rondándonos desde los años 70. Sin embargo, pese a lo relativamente reciente del término, la cosificación de la mujer no es un fenómeno nuevo.