Keanu Reeves fotografiado en 1987 antes de ser un icono

Keanu Reeves fotografiado en 1987 antes de ser un icono

Keanu Reeves fotografiado en 1987 antes de ser un icono

La carrera de muchos artistas comenzaba con un "book" en el que podía quedar plasmado su carisma, su talento y sus ganas de comerse el mundo.

Todas las personas tienen un pasado y documentos gráficos que dejan constancia de él. El actor Keanu Reeves no iba a ser menos y estas fotografías hechas en 1987 por Aaron Rapoport, son una muestra de ello.

En ellas se ve a un joven Reeves haciendo alarde de su belleza y su magnetismo poco antes de ser la estrella mundial que conocería todo el mundo gracias a cintas como My Own Private Idaho de Gus Van Sant, la tetralogía de Matrix de las hermanas Wachowski y la saga de John Wick.

La carrera del canadiense siempre ha fluctuado con facilidad entre el cine comercial y el de autor y ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y cada una de las décadas en las que su fama jamás se ha visto apagada. No en vano, en 2020, The New Yoyrk Times lo eligió el cuarto mejor actor del siglo XXI y en 2022, la revista Time lo incluyó en su lista de las 100 personas más influyentes del mundo por su carrera y por sus labores filantrópicas.

El fotógrafo Aaron Rapoport, que parecía oler el talento desde lejos y que era conocido por su trabajo con músicos e intérpretes emergentes, quiso capturar la esencia de Reeves en una sesión en la que posaba con total naturalidad.

En aquel entonces, Reeves apenas comenzaba a hacerse un nombre en Hollywood. Había aparecido en River's Edge (1986), un oscuro drama independiente que le dio credibilidad como un joven actor serio y comenzaba a conseguir papeles en proyectos de grandes estudios.

La sesión de Rapoport con Reeves se hizo en esta etapa de transición en la que aún era relativamente desconocido para el público general, pero ya daba muestras del encanto melancólico y peculiar que lo convirtió en su sello distintivo.

Las fotografías muestran a un Reeves delgado y juvenil, con el pelo despeinado, ropa informal y una expresión introspectiva, que proyectaba vulnerabilidad y una serena confianza.

1987 también fue un año crucial para la carrera de Reeves. Apareció en Babes in Toyland (una película para televisión con Drew Barrymore), The Night Before (una peculiar comedia adolescente) y acababa de terminar Permanent Record (1988), donde interpretó a un adolescente que lidiaba con el suicidio de un amigo.

Estos papeles demostraron su versatilidad y lo convirtieron en un actor joven a tener en cuenta. Las fotos de Rapoport contribuyeron a forjar la imagen pública inicial de Reeves: no solo era otra "estrella adolescente" de Hollywood, sino alguien con profundidad, misterio e individualidad.

En retrospectiva, esta serie fotográfica inmortaliza ese dulce momento de Keanu justo antes de su gran éxito en Bill & Ted's Excellent Adventure (1989), la película que lo catapultó al estrellato. El resto es una historia conocida por el mundo entero.

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