Los ricos también lloran: diez series que tratan problemas del primer mundo

Los ricos también lloran: diez series que tratan problemas del primer mundo

La realidad es tan engañosa y vivimos tan esclavos del postureo, que muchas veces recurrimos a la ficción para asegurarnos de que los ricos también lloran.

Mi abuela siempre me decía que la muerte nos igualaba a todos y todas, que era lo único que aliviaba esos agravios comparativos instaurados en la descompensada jerarquía social.

Está claro, todos somos de carne y hueso y (la mayoría) sentimos y padecemos, pero sinceramente, preferiría esperar a que llegara mi hora en una casa con vistas al mar; o quizás poder dedicar mi vida a viajar, leer, tomar el sol o qué se yo, para escribir un libro o hacer cerámica.

Elenco de la segunda temporada de The White Lotus.

Por suerte, para esa gran mayoría de mortales que nunca probaremos las mieles del lujo y el glamour, existen esas series de televisión sobre ricos con problemas del primer mundo que también sufren pérdidas, enfermedades, crisis existenciales, rupturas amorosas y ansiedades, pero regadas con Moët & Chandom y disfrazadas de Chanel y Gucci.

Es por eso que nos gustan tanto estas ficciones, porque satirizan y muestran las miserias de un grupo de personas que son igual de infelices que nosotros y nosotras, pero que tienen más tiempo y sobre todo, más recursos económicos para tapar sus agujeros vitales y aliviar sus preguntas y sus dudas. Mal de muchos, consuelo de todos.

Te invito a hacer un recorrido por diez series que hacen un retrato cómico, dramático o irónico sobre esa gran mentira que es que el dinero no da la felicidad.

1. The White Lotus (Mike White)

Parte del elenco de la tercera temporada de The White Lotus.

En cada una de las temporadas de The White Lotus, el escenario cambia y se traslada a un lujoso resort ubicado en uno de los idílicos paraísos que pueblan el mundo, Hawai o Sicilia, por ejemplo. El universo de la ficción creada por Mike White, está lleno de personajes deplorables con los que, de alguna manera, se acaba empatizando.

Lo que mejor saben hacer el equipo de guionistas de The White Lotus es cruzar los destinos de la fauna que puebla estos espacios con todo incluido para así construir una crítica voraz y sarcástica de la clase alta estadounidense y de esas burbujas en las que viven sumidos en sus realidades.

2. Beef 2 (Lee Sung Jin)

Fotograma de Beef 2.

Con la segunda temporada de Beef, el director y guionista coreano Lee Sung Jin convierte su alabada criatura en una antología sobre las miserias y los claroscuros que definen a las distintas jerarquías sociales. Sobre los que luchan por permanecer arriba y los que luchan por llegar a la cima.

Con una premisa que se vertebra alrededor de un fuerte dilema moral, Sung Jin construye una radiografía sobre el amor moderno y esa ilusoria idea que existe sobre encontrar a nuestra media naranja. Además, los personajes interpretados por Oscar Isaac, Carey Mulligan, Charles Melton, Cailee Spaeny, Youn Yuj-jung (Minari) y Song Kang-ho (Parásitos), se convierten en el vehículo para sacar punta a las lacras sociales de un mundo cada vez más absurdo.

3. Succession (Jesse Armstrong)

Parte del elenco de Succession.

En el vientre de una familia de magnates multimillonarios estadounidenses, las intrigas, las envidias y las traiciones alcanzan cotas estratosféricas. Succession puede considerarse como una de las sagas más icónicas de HBO, con permiso de las de Juego de Tronos, Los Soprano y Six Feet Under.

Puede también presumir de tener uno de los guiones mejor elaborados de los últimos 20 años. Las tramas y los giros inesperados que se suceden en cada uno de sus frenéticos capítulos, se ponen al servicio de una mordaz y corrosiva sátira sobre la riqueza, los medios de comunicación, la política, el poder, el éxito y cómo no, la familia. Larga vida a los Roy y a sus ansias de gloria.

4. Beberly Hills 90210 (Sensación de vivir) (Darren Star)

Fotograma de Beberly Hills 90210 (Sensación de vivir).

En los años 90, muchos y muchas quisimos mudarnos a Beberly Hills 90210: el barrio de la ciudad californiana en la que vivían Donna, Kelly, Dylan, Brandon, Brenda, Andrea y Steve. Las caras de estos adolescentes bien forraron nuestras carpetas y la ficción de Darren Star desarrolló nuestro amor por los tupés, los Levi´s 501, las botas militares y las camisas de cuadros.

Estos pijos y estas pijas pusieron de moda las series de adolescentes y sembraron las primeras semillas de los coming of age que vinieron después. Sus universos irreales y sus tramas rocambolescas nos hicieron fantasear con una pubertad idílica con tendencia al melodrama de sobremesa.

5. Big Little Lies (David E. Kelley)

Fotograma de Big Little Lies.

Con Mujeres desesperadas como un claro referente, Big Little Lies también pone en el centro de su trama a mujeres con secretos y mentiras que comparten sus vidas en una zona residencial de clase alta situada en el norte de California.

Nicole Kidman, Reese Witherspoon, Zöe Kravitz, Laura Dern y Shailen Woodley deconstruyen los tópicos de esas amas de casa que se inventó el american dream, para meterse en la piel de cinco mujeres empoderadas que entienden que en la sororidad y el apoyo incondicional está la verdadera fuerza. Esa que van a necesitar para combatir a los peores enemigos, los que viven en sus propias casas.

«Eso de que el dinero no da la felicidad son voces que hacen correr los ricos para que no los envidien demasiado los pobres».

Jacinto Benavente

6. Gossip Girl (Josh Schwartz)

Fotograma de Gossip Girl.

Aunque no pueda asegurarse a ciencia cierta, me atrevería a decir que Gossip Girl sentó los antecedentes de otras dos series que han triunfado en los últimos años: Élite y The Bridgerton. En el corazón del lujoso y clasista universo del Upper East Side de Nueva York, las idas y venidas de unos jóvenes que acuden a un colegio privado, se ven salpicadas de sexo, drogas y muchos rumores.

A pesar de un casting que convirtió en iconos mundiales a los actores y las actrices que formaban el elenco, la gran protagonista de la serie era esa voz en off (la de Kristen Bell) que iba relatando en voz alta lo que escribía en un blog que servía como el cuaderno de bitácora de un selecto grupo de adolescentes en plena edad del pavo.

7. The Crown (Peter Morgan)

Fotograma de The Crown.

Con un reparto a la altura de la familia real británica y a lo largo de seis temporadas, The Crown trata las rivalidades políticas y las intrigas personales que en décadas distintas, definieron el reinado de Isabel II. Explorando el delicado equilibrio entre su vida privada y su vida pública, la serie pone evidencia que ni siquiera la sangre azul y los palacios te pueden librar de las miserias más mundanas.

Con una exactitud y una pulcritud alabadas por el público y la crítica, The Crown expone diversos episodios de una de las familias más populares del mundo y aunque muchos los conocemos gracias a la prensa rosa y los tabloides, otros muchos inciden en la idea de que hay ciertas situaciones que sólo se dan en las mejores familias.

8. Ripley (Steven Zaillian)

Fotograma de Ripley.

Si hay algo malo que te puede pasar en la vida, es que te tengan envidia. Si eres multimillonario, atractivo y carismático, tienes más posibilidades de que te pase. Puede que hasta el punto de que alguien quiere suplir tu identidad con lo que eso conlleva. Esa es la historia que la escritora Patricia Highsmith plasmó en su famosa novela El talento de Mr. Ripley.

El libro que primero se convirtió en película, dio el salto a la pequeña pantalla en la serie Ripley. No puedo decir si es más espectacular la fotografía en blanco y negro o la recreación que el enorme Andrew Scott hace del estafador, sociópata y psicópata, pero si puedo afirmar que no es sólo una obra maestra, es también una obra de arte con la que te puedes debatir entre morir de un infarto o de Síndrome de Stendhal.

9. Bridgerton (Chris Van Dusen)

Fotograma de The Bridgerton.

Bridgerton sitúa su acción en el competitivo mundo de la alta sociedad de Londres durante el período de la Regencia, cuando las jóvenes casaderas eran presentadas como debutantes, entrando en el mercado matrimonial. Producida por Shonda Rhimes, esta serie con aire naíf y de folletín rosa se basa en las novelas superventas de Julia Quinn.

Cada temporada está dedicada a las vicisitudes que uno de los miembros de la familia tiene para encontrar el amor y a pesar de ser una serie de época, las tramas destilan la modernidad que destilaba la María Antonieta de Sofía Coppola. Parejas interraciales, escenas subidas de tono, intrigas y romances son narrados por una voz en off que como en Gossip Girl, convierte la vida de los protagonistas en carnaza para cotillas aburridos de su privilegiada y superficial vida.

10. Sex and the City (Darren Star)

Fotograma de Sex and the City.

Una de las series femeninas por excelencia y que sirvió de inspiración a otras ficciones como Girls de Lena Dunham es, sin duda, Sex and the City. Cuatro mujeres maduras comparten cocktails, compras, zapatos y conversaciones sobre lo humano y lo divino con la ciudad que nunca duerme de fondo.

Aunque supuso una revolución televisiva por la libertad sexual de algunas de sus protagonistas, el mensaje final de este melodrama que catapultó a Sarah Jessica Parker como reina de las comedias románticas, era mucho más tradicional y conservador de lo que se pretendía: todas sus esnobs protagonistas querían encontrar a los hombres de su vida, aunque se divertían (y nos divertían) mucho en el camino.

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