Un TOP 25 con algunas de las mejores películas de culto

Un TOP 25 con algunas de las mejores películas de culto

Sabemos de antemano que nos metemos en un berenjenal de mucho cuidado limitando el número a 25, que de ninguna de las maneras no van a estar todas las que son, ni son todas las que están, que faltan decenas de ellas, ¡centenas! 

Pero nos apetecía enfrentarnos al reto de seleccionar las que, para nosotros, son quizá algunas de las mejores películas de culto que hay. Te dejamos con estas joyas que fueron incomprendidas en su momento y que han ido adquiriendo prestigio con el paso de los años.

25. Hedwig and the Angry Inch (John Cameron Mitchell)

Fotograma de Hedwig and the Angry Inch

El cine de John Cameron Mitchell no deja indiferente a ninguno de los valientes que se atreve con un transgresor universo poblado de animales heridos marginados por la sociedad e incomprendidos en su lucha por alzar la voz y hacerse escuchar; en ese universo ocupa un lugar especial Hedwig, ella tiene la última palabra, siempre canta la última canción.

24. 24 Hours Party People (Michael Winterbottom)

Fotograma de 24 hour party people

La peripecia que Winterbottom realizó basándose en hechos reales y leyendas urbanas creadas entorno a la industria de la música del Manchester de las décadas de los años 70, 80 y 90, tiene millones de adeptos que han ido creciendo con el tiempo y que son auténticos devotos de esta mezcla british de sexo, drogas y rock and roll.

23. The Royal Tenembauns (Wes Anderson)

Fotograma de The Royal Tenembauns

La filmografía de Wes Anderson es tan perfecta que a sus detrectores les repele. Nosotros amamos su obsesión por los planos, los decorados y los juegos cromáticos milimetradamente orquestados, pero sobre todo amamos a sus criaturas desequilibradas. En manos de este artífice, hasta el amor incestuoso de Margot y Richie es de una belleza demoledora.

22. The Breakfast Club (John Hughes)

Esta pandilla de losers obligados a pasar castigados un sábado en el instituto por diferentes motivos, abría la veda de uno de los géneros que más adoramos: el coming of age o el cine de adolescentes . The Breakfast Club sentaba las bases de toda una revolución hormonal y existencialista llena de música, intensidad y miedo a hacerse mayor.

21. Dancer In The Dark (Lars Von Trier)

Fotograma de Dancer in the Dark

Solo un genio obsesivo y sociópata como Von Trier podía lograr que otra genio como Björk demostrara que también tenía un talento inconmensurable como actriz. Con su película más humana, Lars nos regalaba una de las actuaciones más memorables y desgarradoras de la historia del cine contemporáneo, una de las bandas sonoras más alucinantes y uno de los personajes más inolvidables, el de Selma.

20. Donnie Darko (Richard Kelly)

Fotograma de Donnie Darko

Esta rareza protagonizada por Jake Gyllenhaal (probablemente en el mejor papel de su carrera) es el claro ejemplo de lo que es una película de culto incomprendida en su momento y revalorizada con el boca a boca. El paso de los años, ha sumado una legión de fans que siguen flipando con las visiones postapocalípticas de Donnie y ese perturbador conejo que aparecía cuando menos lo esperabas.

19. High Fidelity (Stephen Frears)

Fotograma de High Fidelity

Frears dirigía y Cusack protagonizaba esta maravillosa cinta que era todo un homenaje al amor por la música y a la música por amor. Todos los melómanos y todos los perdedores con alma nos veíamos reflejados en Rob, el inolvidable dueño de una tienda de discos en quiebra y una relación sentimental también en quiebra.

18. Requiem For A Dream (Darren Aronofsky)

Fotograma de Requiem for a dream

Requiem For A Dream supuso una vuelta de tuerca a todas esas películas que tenían los estupefacientes y las bajadas a los infiernos como hilos argumentales. A pesar de la dureza de una serie de escenas que se han quedado grabadas en nuestra memoria a fuego, todo el mundo la vio, seguro que una vez solamente.

17. Oldboy (Park chan-Wook)

Fotograma de Old Boy

Esta retorcidísima historia de venganza coreana, que es más un cómic pulp que una película, se ha ganado por derecho propio un puesto en este ranking. Por su estilo, su fotografía, sus actuaciones, su violencia explícita y un plano secuencia, dirigido a golpe de martillo, que ha pasado a la historia de las escenas más icónicas de nuestro particular imaginario.

16. Labyrinth (Jim Henson)

Fotograma de Labyrinth

Todos los que tuvimos la suerte de experimentar Labyrinth a temprana edad, sentimos el amor por primera vez. Quedábamos prendados de Jennifer Connelly, quedábamos prendados de Bowie y descubríamos la magia del cine en su plenitud más absoluta.

15. Lost In Translation (Sofia Coppola)

Fotograma de Lost In Translation

La cinta por excelencia en la filmografía de la Coppola es esta historia de amor entre Murray y Johansson que se vive y no se dice y que se desarrolla en la total soledad que produce Tokyo: la ciudad más poblada del planeta. Menos mal que Sofía nos llenó el vacío que nos dejó con un puñado de canciones irrepetibles.

14. Eternal Sunshine Of The Spotless Mind (Michel Gondry)

Una de las más brillantes y emocionales locuras que el cine nos ha brindado, fue esta historia de desamor que Michel Gondry rodó con un Jim Carrey como no lo habíamos visto nunca y una Kate Winslet dispuesta a olvidarlo (y recordarlo) en el bucle más bellamente destructivo y extravagante que hayamos visto nunca.

13. The Rocky Horror Picture Show (Jim Sharman)

Fotograma de The Rocky Horror Picture Show

El musical es uno de los géneros más denostados. Si además es provocador, tranSgresor y, en cierta manera, visionario, tiene una tarea difícil a la hora de conquistar al gran público. The Rocky Horror Picture Show fue todo un fenómeno que horrorizó al público en 1975 y que actualmente cuenta con millones de feligreses amantes del kistch y el brillo más descarado y libertino.

12. The Fight Club (David Fincher)

Fotograma de The Fight Club

Es difícil elegir una sola película de la carrera de Fincher, pero si hay alguna que es carne de merchandising y frikismo desaforado, esa es The Fight Club con un Edward Norton y un Brad Pitt en estado de gracia que nos condujeron hacia un giro de guion que creó escuela e hizo que The Pixies sonaran en todas nuestras fiestas.

11. Amelie (Jean-Pierre Jeunet)

Fotograma de Amelie

De repente, gracias a Audrey Tatou y a Amelie, mucha gente derribó los prejuicios que tenía levantados contra el cine francés en particular, y el cine de autor en general. Todo el mundo quería hacer el bien a su alrededor y que en sus vidas sonara un acordeón o un piano mientras conocían al amor de su vida en París. La mayoría tuvimos que conformarnos con tener el póster encima de la cama.

10. Edward Scissorhands (Tim Burton)

Fotograma de Edward Scissorhands

El cine del outsider de Burton no ha vuelto a tener cotas tan altas de genialidad y ternura (con permiso de Big Fish). La leyenda de Eduardo Manostijeras ha trascendido mucho más allá de camisetas, tazas y llaveros; caímos en la cuenta de su irremediable universalidad cuando pasó de ser una película para raritos a ser una película familiar para ver en Navidad.

9. In The Mood For Love (Wong Kar-Wai)

Fotograma de In The Mood For Love

Las historias de amor más bonitas que existen, ni se consuman, ni empiezan, ni existen, se viven en el silencio de miradas que lo dicen todo y en el anhelo de abrazar a quien tienes en frente mientras Nat King Cole canta Quizás, quizás, quizás y pensamos en eso de que quizás podría haber sido en otro momento y en otro lugar.

8. Trainspotting (Danny Boyle)

Hay una cosa que hizo que Trainspotting fuera icónica y no fue el desencanto y el nihilismo que destilan cada uno de sus sucios fotogramas, fue el monólogo que Renton hace mientras corre por las calles y suena Iggy Pop. Pocas veces se han dicho tantas verdades y se ha diseccionado nuestra sociedad alienada, en tan poco tiempo.

7. El Gran Lebowski (Joel Coen)

Fotograma de El gran Lebowski

Este thriller neo noir, comedia surrealista o película independiente absurda creó escuela, dejó patente que había otra manera de hacer cine para masas y que se podía llegar al gran público de una manera inteligente. Sólo hacía falta presentarles a un protagonista con el carisma de "El Nota".

6. Taxi Driver (Martin Scorsese)

El Travis que Robert De Niro dio vida en la brutal Taxi Driver, era el resultado del lado miserable de la humanidad y las cicatrices de la guerra y podría ser el representante de ese deseo recurrente que todas las personas tenemos de tomarnos la justicia por nuestra cuenta en un día de furia.

5. Mulholland Drive (David Lynch)

Fotograma de Mullholland Drive

Lynch es el cineasta más amado e incomprendido del planeta y tiene en su haber un buen puñado de películas de culto que nos han dejado K.O. De entre todas ellas, nos quedamos con Mulholland Drive porque aunque seguimos sin entenderla, nos dejó totalmente hipnotizados, andando por esa ciudad de Los Ángeles cautivadora y onírica en la que Betty perseguía sus sueños y sus fantasmas.

4. La naranja mecánica (Stanley Kubrick)

Fotograma de La naranja mecánica

La oda a la violencia por excelencia la recreó Kubrick en 1971 y todavía nadie ha conseguido hacerle sombra a esa sin razón alucinógena e incómoda que fue La naranja mecánica. No hemos podido parar de verla como si fuésemos el agresivo Alex en esa terapia de choque que nos hizo tener pavor a ir al oftalmólogo.

3. Metrópolis (Fritz Lang)

Fotograma de Metrópolis

Si nos preguntaran por la película visionaria por excelencia, no tendríamos duda alguna. Metrópolis sí supuso una auténtica revolución a todos los niveles cinematográficos, estilísticos, filosóficos y sociológicos. Dos horas y media de cine mudo que pasan en un suspiro mientras estamos absortos en la virtuosa narración de esa cinta que fue la madre de la ciencia ficción y de la distopía.

2. Blade Runner (Ridley Scott)

Fotograma de Blade runner

Vapuleada por la crítica cuando se estrenó en 1982, nadie imaginaba que luego inspiraría a series como Black Mirror, películas como Ex Machina o todas esas distopías que ahora creen ser la panacea. No podemos decir nada que no se haya dicho ya de este policiaco neo noir plagado de fotogramas, atmósferas y frases únicas e irrepetibles. La cinta de Scott no tiene todavía replicante a su altura.

1. Pulp Fiction (Quentin Tarantino)

El verdadero éxito está en hacer lo que quieres hacer y como lo quieres hacer. Si además te alaban por ello, eres el puto amo. Hablamos de Tarantino, el inventor del blockbuster de autor, el director más genuino y auténtico de Hollywood, ese que vuelca en cada película su amor y su pasión por el cine y la cultura pop, el que se descubrió con Reservoir Dogs y se consagró con esta Pulp Fiction que, os guste o no, considerAmos la película de culto por excelencia. 

Un icono atemporal que es perfecto por cada uno de sus giros, por cada una de sus aplastantes escenas, por cada uno de sus indeseables personajes y por un guión que funciona como la maquinaria del reloj que el abuelo de Butch llevó 5 años en el culo.

¿Qué cintas habría en tu TOP 25? 

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