La esperanza es lo último que se pierde. Es por eso que necesitamos historias de superación protagonizadas por personas normales que se enfrenta a situaciones extraordinarias y salen victoriosas.
En muchas ocasiones en las que creemos que nos faltan motivos para seguir adelante, tendemos a buscar referentes que nos enseñen que aunque la realidad a veces se presente adversa, hay dentro de nosotros y nosotras una fuerza infinita que puede darle sentido a nuestra existencia. Si otros pueden, ¿por qué no yo?

El cine y la vida están llenos de relatos que sirven como ejemplo de que también es posible escapar de la incomprensión, de la enfermedad, de las heridas de un trauma, del miedo, de la pérdida y de la marginalidad. Hasta en el lado más desfavorable de la vida, hay posibilidades de encontrar una tabla de salvación que nos cambia la perspectiva.
Te dejamos con diez títulos luminosos que se van a abrir camino a través de todas tus grietas. Diez títulos que giran en torno a personas que se convierten en portadoras de un mensaje que muchas veces nos cuesta creer: se puede con todo.
1. 50/50 (Jonathan Levine)

Adam tiene 27 años y lleva la vida de un chico normal. Tiene un trabajo, una relación sana con su madre, con sus amigos y con su novia. Todo da un giro de 180 grados en el momento que tiene que enfrentarse a un cáncer que le va a hacer replantearse todo.
La cinta de Jonathan Levine tiene su mayor acierto a la hora de mezclar el humor, el amor y el drama encontrando ese perfecto equilibrio que debería tener la vida misma y que es clave para entender ciertas cosas que nos pasan y de entrada, pueden parecernos injustas.
2. I Swear (Kirk Jones)

Cuando el síndrome de Tourette llega a la vida de un adolescente de 15 años a principios de los años 90, la desinformación que había acerca de esta incomprendida enfermedad, convierten a John Davidson en un ser marginado por su familia y todo su entorno.
Las personas afectadas por este síndrome se caracterizan por no poder controlar ciertos impulsos como tener tics corporales exagerados o propinar insultos al resto de las personas. Davidson decide transformar su negativa experiencia ayudando a otras personas afectadas por el síndrome, mientras lucha por ayudarse a sí mismo y encontrar su lugar en un mundo que no lo comprende. La actuación de Robert Aramayo es simplemente un milagro.
3. Girl (Lukas Dhont)

En Girl, Lukas Dhont ofrece un delicado y portentoso estudio sobre las dificultades y los traumas que supone ser una adolescente enjaulada en un cuerpo que no le pertenece y el duro camino que conlleva la transición a ser quien de verdad es.
Además, ubica su narración en el exigente mundo del ballet para acentuar los sacrificios que la protagonista se autoimpone. La desolación que provoca el relato acaba empañada por la fortaleza y la ternura de esta protagonista que lo único que pide es un final (feliz) para su calvario.
4. El indomable Will Hunting

Esta joya de Gus Van Sant nos presenta a Will (Matt Damon) un joven e inadaptado rebelde que gasta sus días limpiando los pasillos de una universidad y metiéndose en líos con sus amigos. Lo que muy pocos saben es que tiene una inteligencia asombrosa, especialmente para las matemáticas.
La vida le cambiará por completo cuando varios profesores de la universidad descubran su don y conozca a un psiquiatra solitario y con pocas ganas de vivir (Robin Williams). Este psicoanalista, freudiano, con una infancia de malos tratos y viudo de un gran amor, verá en Will una oportunidad para volver a aferrarse algo. Es así como comienza una amistad en la que, al final, no sabemos quién salva a quién.
5. Short Term 12

La película que puso en el punto de mira a la fabulosa actriz Brie Larson ocurre en el Short Term 12, un hogar de acogida para adolescentes que han conocido demasiado pronto el lado crudo de la vida.
A través de un acercamiento sutil y pudoroso a su día a día, vamos conociendo la unión que surge entre ellos y ese apoyo que se brindan como arma para librar la batalla contra sus demonios post-traumáticos. Una historia honesta que muestra muchos de nuestros miedos, pero que nos hace mantener la fe en que siempre hay esperanza en redimirnos y aprovechar las segundas oportunidades.
6. Intocable

Una de las películas más taquilleras de Francia tiene como protagonista a Philippe, un aristócrata millonario enamorado del arte y de la música clásica que se queda tetrapléjico a causa de un accidente de parapente. Todo su mundo se hunde hasta que contrata como cuidador a domicilio a Driss, un inmigrante de un barrio marginal recién salido de la cárcel.
De este choque entre dos mundos tan diferentes surge una amistad inquebrantable que sirve como revulsivo para cambiar todo el sistema de creencias de ambos. Al final, los mundos a los que pertenecemos y las situaciones tan dispares que vivimos, no nos definen como personas. Menos aún cuando tomamos conciencia de que todos y todas tenemos una cosa en común: la necesidad de ser queridos, validados y entendidos.
7. Ciudad de Dios

A pesar de la idealización y la romantización que muchas veces hacemos de infancia, no todas las personas viven esta etapa de su vida como un momento mágico. Menos aún si creces en Ciudad de Dios. La crudísima película de Fernando Meirelles se sitúa en un suburbio de Río de Janeiro, desde finales de los sesenta hasta principios de los años ochenta, época durante la cual el tráfico de drogas y la violencia impusieron su ley.
En este terrible contexto, Buscapé, un niño de 11 años tímido y sensible, observa a los niños duros de su barrio, sus robos, sus peleas y sus enfrentamientos diarios con la policía. Pero él sabe muy bien que es diferente, que la vida tiene otro plan para él: prosperar cumpliendo su sueño de ser fotógrafo.
8. Sorry, Baby

El dolor es algo que nos cambia de manera irreversible. Sólo hay que dejar que nos transite, pero no debemos transitarlo solos. Sorry, Baby, el debut en la dirección de Eva Víctor que además también se reserva el papel protagonista de la cinta, es una joya con vibes del cine de Alexander Payne.
Con delicadeza, humor y ternura, la directora nos presenta a Agnes, una treintañera que en un ejercicio brutal de resiliencia, intenta sonreír a la vida mientras supera un episodio traumático. Es recomendable vivir la experiencia que propone Víctor en su ópera prima sin saber muncho antes de dejar que habite en tu alma para siempre.
9. Slumdog Millionaire

Esta cinta de Danny Boyle ganadora de ocho premios Oscar incluyendo Mejor Película y Mejor Director consiguió calar en el público y la crítica por su dura y extraordinaria historia. Jamal Malik es un adolescente criado en la pobreza de Bombay y que está a punto de conseguir 20 millones de rupias en la versión india del programa Quién quiere ser millonario.
En mitad de la emisión, el joven es interrogado por la policía porque creen que está haciendo trampas. Pero detrás de cada una de las respuestas que Jamal acierta, hay varias historias, las que conforman la historia de una vida que está a punto de cambiar para siempre.
10. Las vidas de Sing Sing

La vida en la prisión de Sing Sing, uno de los centros de máxima seguridad más famosos del mundo, es más fácil gracias al grupo de teatro que algunos de los presos han formado. El montaje de una obra creada por ellos mismos, no sólo va a hacerles escapar de su realidad, si no que va a hacer que estrechen unos lazos que irán mucho más allá de la amistad.
En la más absoluta fraternidad, estos condenados van a entender que el verdadero significado de libertad está en entender que todo el mundo merece una segunda oportunidad y lo van a hacer a través del poder sanador que tiene el arte.